FINANZAS  
Nº 1321 - 11 de mayo de 2009

Todos los bancos hicieron uso de trucos legales en daciones y valoraciones para salvar el año

Los beneficios récord del Santander y BBVA fueron posibles gracias a la creatividad y la nueva contabilidad

Es la suerte de los campeones, que hasta los malos partidos los acaban ganando. Así pasó con Banco Santander y BBVA en el ejercicio 2008 gracias a dos trucos contables absolutamente legales y que no suponen graves riesgos, en opinión de algunos analistas. Mientras el Popular, Banesto y Banco Pastor se refugiaron en la compra de activos inmobiliarios en dación de pago que fueron a parar al saco de “activos no corrientes en venta”; los dos grandes grupos Santander y BBVA, junto al Pastor y Sabadell, tiraron más de la depreciación de sus “activos financieros disponibles para la venta”. Especialmente crítico fue el impacto de los tipos de cambio en Santander (libras y reales) y BBVA (peso mexicano), que se puede cifrar en 11.600 millones de euros. Y es que con la vieja contabilidad, Santander hubiera podido perder el 90% de su beneficio récord mundial.

Mientras el Popular, Banesto y Banco Pastor encontraron una sombra de alivio en la calenturienta contabilidad del crítico ejercicio de 2008 a través de la compra de activos inmobiliarios en dación de pago que fueron a parar al saco de ’activos no corrientes en venta’; los dos grandes grupos Santander y BBVA, junto a Pastor y Sabadell tiraron más de la depreciación de sus ’activos financieros disponibles para la venta’, que en todos los casos impactaron por la caída de los mercados financieros internacionales, pero que en el caso del banco presidido por Emilio Botín fue especialmente crítico por el impacto de los tipos de cambio en un grupo que aunque mayoritariamente de zona euro, un tercio del balance lo lastran sus activos en libras esterlinas. Todo legal, eso sí. Todo bajo la mirada atenta del Banco de España. Sin trampa, pero quizá sí con cartón, como los analistas consultados nos han hecho ver.

Se defiende el Banco Santander explicando sobre los ajustes por valoración, que “el Santander tiene una dimensión global que le ha supuesto un impacto en diferencias de tipo de cambio que no tienen otras entidades, pero a cambio suma unos beneficios por sus unidades internacionales que han permitido cerrar 2008 con un resultado atribuido de 8.876 millones de euros, el banco con mayor beneficios del mundo y superiores a la suma de BBVA, La Caixa, Popular, Sabadell y Bankinter”. Y argumentan que “no reflejan pérdidas causadas por malas inversiones, ni por saneamientos, que podrían interpretarse como un efecto directo de la crisis, sino que están provocadas por depreciaciones de monedas”.

Dos trucos, un mismo fin

Para mitigar el impacto de la mora y los adjudicados sobre la cuenta de resultados, la contabilidad creativa de las grandes entidades bancarias han hecho uso de dos recursos disponibles. En cualquier caso, se trata de tretas contables autorizadas y legales dentro de las normativas internacionales de contabilidad y la regulación del Banco de España.

En primer lugar, se trata de jugar con un concepto bancario tradicional como son las daciones en pago de deudas, que son adquisiciones de activos en pago de créditos. Se trata de que antes de que el impago se convierta en un embargo y un adjudicado judicial, todas las entidades han ejecutado en 2008 la secular estrategia de llegar a un acuerdo con el prestatario en dificultad a fin de adjudicarse los bienes como dación al banco por un precio cercano a la deuda, amortizando así el crédito y adquiriendo inmuebles a buen precio.

Pues bien, todos estos activos inmobiliarios que caen en la saca bancaria pasan a contabilizarse como ‘activos no corrientes en venta’. Dicen los expertos que de esta manera evitan incurrir en mora y llevarlo contra la cuenta de resultados, pero el banco convierte crédito de dudoso cobro en ladrillos reales.

Sin embargo, más allá de riesgos y negocios alternativos; la contabilidad creativa hace maravillas con las daciones en pago, ya que los ‘activos corrientes en venta’ es una partida positiva dentro de los activos del banco, mientras que el reconocerlo como fallido deriva en obligaciones de dotaciones a provisiones específicas. Los más críticos con este maquillaje contable hablan de que sólo se consigue aplazar el problema que finalmente acabará aflorando. Los menos críticos hablan de que el tiempo es parte de la solución.

El segundo recurso contable más utilizado por los financieros de banca en 2008 es el de los ‘ajustes por valoración’, que es un epígrafe del balance componente del patrimonio neto. Dentro de los ajustes están los que se incluyen en ‘activos financieros disponibles para la venta’. Es un nuevo truco que facilita la introducción de las nuevas normativas contables internacionales. En estos tiempos en los que ha sido habitual que bajen sus precios, ya que recogen las carteras de valores y los instrumentos de capital que han estado sujetos en 2008 a fuertes caídas en los mercados financieros, sean monetarios o bursátiles.

Dicen los expertos que jugar con las desvalorizaciones de estos ‘activos financieros disponibles para la venta’ evita ir contra resultados del ejercicio, pero que es peligroso porque va contra patrimonio del propio banco,  contra resultados de ejercicios anteriores.

Banco Santander, por ejemplo, dicen los analistas que presenta un ajuste por valoración de 9.022 millones de euros, que con la normativa contable anterior (antes del 2004) se comerían los 9.332 millones de beneficios atribuidos. Es decir, hablamos del banco que mayores beneficios a repartido entre sus accionistas en todo el mundo, pero que ha tenido la suerte de los campeones ya que se ha beneficiado de los cambios en la contabilidad bancaria internacional, sin la cual, se hubieran diezmado sus beneficios. La normativa contable anterior al 2004 no regulaba el concepto de valor razonable y, por lo tanto, no imponía ajustes por valoración. Como dicen en el Santander, “reflejan plusvalías o minusvalías latentes, y se trata de una partida muy volátil”.

La parte del león de estos ajustes procede de las ‘diferencias de cambio’, que en el caso del Santander impactaron en una cuantía de 8.148 millones de euros negativos, sobre todo, por la paridad de cambio libra/euro que afecta a casi un tercio de su balance (Abbey, A&L, B&B). Los ajustes de activos financieros por depreciación de su cartera de inversiones restó patrimonio en otros 1.340 millones; aunque como dicen en el Santander, en esto meses de 2009 ya se están recupernado

Dicen los analistas que ninguno de los dos grandes bancos ha abusado de la opción contable de las daciones en pago a través de ‘activos no corrientes en venta’. Lo han hecho, claro, pero en proporciones contenidas en relación a su balance por importe de 1.340 millones en el caso del Santander y de 204 millones de euros en BBVA. Además, BBVA anotó 3.182 millones por ajustes por valoración, es decir, contra patrimonio. De esa cifra, 2.665 millones son activos financieros disponibles para la venta, de los que 586 millones hay que achacarlos a diferencias de cambio.

Popular acopia pagos

 en especie...

Banco Popular ha jugado fuerte a la opción de los ‘activos no corrientes en venta’; es decir, las daciones en pago de inmuebles, con un importe de 1.660 millones de euros más que en 2007 y que según el banco se incrementó en 336 millones más en lo que va de año hasta sumar 2.001 millones. Pero no abusó de ajustes por devaluación o tipos de cambio.

Los más pequeños sí han impactado más la valoración de activos. Así, Banco de Valencia ha realizado 69 millones de euros de ajuste por devaluación de su cartera, que en relación a sus 150 millones de beneficios representa casi la mitad. Mientras que Banca March realizó un ajuste de activos financieros negativo de 148 millones que son un tercio respecto a los 432 millones de beneficios.

...Banco Sabadell desactiva su cartera...

Banco Sabadell se ha imputado hasta 275 millones de euros por ajustes por desvalorización de su cartera y otros activos financieros disponibles para la venta, que si se ponen en relación con los 676 millones de euros de beneficios resulta una cantidad importante cercana al 40%.

Lo mismo ocurre con el Banco Pastor, que sobre un monto de 164 millones de beneficios, ha hecho un ajuste por depreciación de sus activos financieros disponibles para la venta de 104 millones de euros, lo que representa casi dos tercios sobre resultados. A lo que hay que añadir la partida de 423 millones de euros de activos no corrientes en venta. Es decir, ha jugado en los dos frentes y ha apostado muy fuerte en relación a su tamaño y sus resultados.

...y Banesto sobrevuela al lastre de Urbis

Banesto tuvo el mayor impacto por la operación de financiación de la venta de su ex filial Urbis al grupo Reyal, que como reconoció la presidenta de la entidad, obligó a realizar algunas compras como dación en pago y cubrir parcialmente su importante riesgo. Quizá sea la parte del león de los 1.453 millones de euros de aumento de ‘activos no corrientes en venta’. Sin embargo, no hay nada que reprochar en el capítulo de ajustes por depreciación de activos financieros en venta; ya que contracorriente del resto de entidades, Banesto aportó datos positivos; es decir, no hubo devaluación, sino que ganó dinero en 2008 por cobertura de flujos de efectivo derivado de que la depreciación de tipos de cambio repercutió en la mejora de condiciones del pago de su deuda.

¿Y en las cajas?...

lo mismo, pero más

Los incrementos y cierres hipotecarios de los años 2005 y 2007 y, sobre todo, del 2006 son los causantes de los problemas de pérdida patrimonial en bancos y cajas de ahorros españolas.

El analista Jesús Rueda, presidente de Intertell, dice tras sus evaluaciones de series históricas que los problema están en que ha habido entidades, sobre todo cajas, que cerraron 2007 con una dependencia del crédito hipotecario del 85% y unos incrementos de alrededor del 15% anuales acumulativos durante esos tres años. Y ahora resulta que sobre estos inmuebles se ha producido una desvalorización de hasta el 50%.

Y “ya estén estos inmuebles en manos de sus clientes o se haya producido la dación en pago de deuda hacia la entidad de crédito, la bomba de relojería está servida“, dice con razón Jesús Rueda.

Salvador Molina

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