■ Nuria Díaz
¿Qué balance hace de los 25 años
de la asociación que preside?
—En 25 años España ha cambiado
de forma sustancial; y uno de los
agentes de ese cambio es la Asociación
Española de Normalización
y Certificación (AENOR). Los sectores
productivos de nuestro país quisieron,
junto a la Administración,
dotarse de un instrumento que
impulsase la necesaria extensión de
la cultura de la calidad; 25 años después
creo que podemos estar satisfechos de lo conseguido.
Quedan muchos retos por delante,
porque la calidad no tiene una
línea de llegada en la que nos podamos
parar a descansar; es un concepto
vivo que evoluciona junto a la
sociedad. Así, la calidad que demandan
los consumidores tanto individuales
como empresariales no se
limita a que un bien o servicio se produzca
con una calidad determinada;
para ser competitivos hay, además,
que hacerlo con respeto al entorno,
innovando, con seguridad para los
empleados, etc. AENOR tiene por
delante muchas metas, en beneficio
de nuestro tejido económico y de la
sociedad en general.
Somos una |
Al
timón |
Cachero es
presidente de Aenor,
desde 1996.
Previamente,
desempeñó la
responsabilidad de la
vicepresidencia desde
la fundación de Aenor
en 1986.
Asimismo,
actualmente preside
la Asociación
Electrotécnica y
Electrónica Española
(AEE), el Centro de
Ensayos, Innovación y
Servicios, S.L. (CEIS)
y Aenor
Internacionacional.
Desde enero de 2008
es Presidente del
Patronato de la
Fundación
Iberoamericana para
la Gestión de la
Calidad (FUNDIBEQ),
que tiene como
objetivo principal
desarrollar la gestión
global de la calidad en
el ámbito
iberoamericano.
López Cachero es
Catedrático de
Universidad de las áreas de Estadística
Actuarial,
Organización de
Empresas y
Estadística e
Investigación
Operativa y doctor en
Ciencias Económicas
y Empresariales. |
asociación sin fines
lucrativos, con dos actividades básicas:
la normalización y la certificación,
cada una con su personalidad y que
se desarrollan de forma independiente,
pero coincidiendo en lo fundamental:
tienen como fin principal mejorar
el bienestar de la sociedad.
En Normalización, tenemos unos
de los mejores sistemas, que ha
conducido a que hoy el catálogo de
normas sea uno de los más completos
del mundo. Prácticamente
todos los sectores productivos tienen
a su disposición guías con respuestas
para las cuestiones en las
que se juegan su competitividad.
Además, AENOR viene impulsando
la presencia de expertos españoles
en los foros europeos y mundiales
donde se discuten normas técnicas
de ámbito internacional, para que
en esos documentos se contemple
la postura de los sectores españoles.
Hoy, están entre los más altamente
considerados en los foros
internacionales de normalización.
En Certificación, se ha creado un
mercado que es valorado por las
organizaciones. Con una oferta que
crece según se van diversificando y
especializando las necesidades de
las organizaciones. Desde el principio,
con las certificaciones que respaldan
productos o la forma de gestionar
la calidad; hoy también para
ayudarles en el modo en que abordan
cuestiones como la accesibilidad
de sus instalaciones, su política
de innovación, o la seguridad de
sus trabajadores.
España es el primer país de Europa
y tercero del mundo por número
de certificados de Gestión Ambiental
ISO 14001; además, es el segundo
país de Europa y cuarto del mundo
en Gestión de la Calidad ISO
9001. AENOR, con cerca de 62.000
certificados emitidos hasta 2010, ha
contribuido notablemente a dar ese
salto de calidad.
—¿Cuántas normas tienen actualmente
en su catálogo?
—En 2010, el catálogo de normas
técnicas alcanzó las 28.918 referencias.
Aquí es importante señalar que
AENOR pone la infraestructura y el
conocimiento sobre cómo hay que
elaborar normas técnicas, pero los
documentos son el resultado de la
voluntad de los expertos que participan
en los Comités Técnicos de
Certificación; los cuales desean
dotar a sus respectivos ámbitos de
actividad de documentos que sean
una referencia sobre buenas prácticas
y estén al alcance de todos.
Las normas son la fuente mundialmente
más aceptada para
encontrar soluciones a los distintos
desafíos de las empresas; por ejemplo,
más de un millón de organizaciones
de todo el mundo han certificado
su Sistema de Gestión de la
Calidad según la norma ISO 9001.
Para elaborar normas, disponemos
de un modelo que lleva un
cuarto de siglo demostrando su eficacia,
siendo AENOR la entidad
legalmente responsable de su desarrollo.
Este modelo ha generado
respuestas eficaces a cuestiones
clave para la competitividad de prácticamente
todos los sectores. Ello
se ha logrado sin que haya supuesto
un peso apreciable para las cuentas
públicas.
—¿Qué papel juega España en la
elaboración de normas internacionales?
—Como decía, España es un país
altamente considerado en la normalización
internacional. Cada vez más
se toman normas españolas como
referencia para elaborar documentos
europeos o internacionales. Por
ejemplo, AENOR está teniendo un
papel tractor en la elaboración de
las futuras normas europeas de Gestión
de la Innovación. La experiencia
en la materia, con la publicación
de varias normas españolas de I+D+i
(UNE 166000) en este ámbito ha
impulsado que AENOR lidere los
actuales trabajos.
Del mismo modo, este mismo
año se publicará la norma internacional
de Sistemas de Gestión
Ambiental. Directrices para la
incorporación del Ecodiseño (ISO
14006), basada en la norma española
UNE 150301. Describe los
requisitos del sistema de ecodiseño,
compatible con otros sistemas
ISO 9001 e ISO 14001 habitualmente
utilizados por las
empresas. AENOR impulsó que
esta norma adquiriera una dimensión
internacional. De hecho, la
entidad ostenta la Secretaría del
grupo de trabajo.
—¿Han notado la crisis? ¿Las
empresas dejan de lado la certificación
en épocas de vacas flacas?
—El camino de toda empresa para
ser competitiva pasa ineludiblemente
por aplicar políticas serias y rigurosas
de calidad.
La certificación no está acusando
el mismo impacto de la crisis que
otros sectores; aunque qué duda
cabe que hay influencia.
Esta atenuación está en que una
organización que adopta con seriedad
un compromiso con la gestión
de la calidad a través de las normas
es muy difícil que renuncie a él, porque
es una parte esencial de su forma
de actuar y de ser competitiva,
asumida por todos los que integran
esa organización.
Por otra parte, es precisamente
en esta situación cuando las empresas
necesitan dotarse de cuantas
herramientas de competitividad puedan;
y una certificación concedida
por una entidad cuyo rigor y seriedad
son ampliamente reconocidos
abre muchas puertas; en España y
fuera de ella.
Los números en 2010 no reflejan
una incidencia significativa de la crisis
en la actividad de certificación:
en Gestión de la Calidad ISO 9001
AENOR superó los 26.700 certificados
emitidos, mientras que en Gestión
Ambiental ISO 14001 se acercaron
a los 7.000.
—¿Qué papel puede jugar la calidad
en la recuperación económica?
—Debiéramos aprovechar la crisis
para salir de ella más competitivos.
En este sentido, las políticas basadas
en la calidad deberían ser una
clave; sólo con esas políticas no
superaremos la crisis, pero sin ellas
resultará más difícil lograrlo siendo
más fuertes y estando mejor preparados
ante futuras situaciones
adversas.
Las ventajas de la certificación
pueden resumirse, en términos generales,
en tres: mejora de los procesos
y eliminación de los costes -incluyendo
los que corresponden a gastos
evitables- de la "no calidad";
mayor implicación de los profesionales
con la consecución del trabajo
bien hecho, de forma sostenida; y
mayor convicción en la transmisión
a todos los públicos de una entidad,
del compromiso con la calidad. A
esto puede añadirse la consideración
positiva en licitaciones públicas.
—¿En qué campos se trabaja más
intensamente de cara al futuro? ¿Sostenibilidad, por ejemplo?
—La certificación evoluciona conforme
a las demandas de la sociedad
y, consecuentemente, del tejido
económico.
Por ello registrarán un mayor desarrollo
las certificaciones que apelen
directamente a las inquietudes
de la sociedad y de las empresas
como parte de la misma.
En este sentido como grandes
campos pueden citarse Sostenibilidad,
como bien afirma, además de
I+D+i; Seguridad y Salud en el Trabajo;
Alimentación y Seguridad de
la información.
En todo caso, las certificaciones
más difundidas seguirán siendo
durante mucho tiempo las de Gestión
de la Calidad ISO 9001 y de
gestión Ambiental 14001; ambas
siguen aportando valor sustancial a
las organizaciones que las implantan,
las cuales se distinguen positivamente
del conjunto. |