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| Nº 1378 -6/9/10 | |
| Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública. | |
Francisco Javier Pazo, director general de CreditAlcaja “En una década competiremos con la energía nuclear” El director general de CreditAljaca decidió apostar por las renovables y, al contrario de lo que le ha sucedido a otros, su empresa se ha consolidado en un sector en el que han desaparecido muchas firmas. La internacionalización ha sido clave en esta aventura. Se trata de una empresa dedicada a la fabricación y comercialización de productos para la energía solar fotovoltaica y otras energías renovables. En España cuenta con diversas delegaciones actualmente localizadas en las ciudades de Madrid, Bilbao, Málaga y las Islas Canarias. |
Su empresa va a liderar uno de los grandes proyectos en renovables de la provincia de Sevilla, la Ciudad de la Energía. ¿En qué consiste esta iniciativa? — Se trata de un complejo pionero en energías renovables que ocupará 70 hectáreas en Alcalá de Guadaíra. Entre las instalaciones, habrá un circuito de Fórmula 1 de la energía solar, además de una universidad, un hotel y un laboratorio de I+D. También contendrá una fábrica de vehículos eléctricos. Para este proyecto ha surgido una nueva empresa, Movand. — ¿Como nace el concepto y que se busca con el mismo? — El concepto de "Ciudad de la Energía" se define como un todo indivisible en cuanto a tres aspectos básicos: formación y capacitación profesional continua en todo lo referente a energías renovables; investigación, desarrollo e innovación en el sector; y fabricación y puesta en valor de los dos puntos anteriores. |
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timón |
Francisco Javier Pazo ha dedicado mucho tiempo a poner en práctica esta idea. Un proyecto cuyo germen se desarrolla a través de CreditAljaca, una empresa sevillana dedicada a la ingeniería y comercialización de productos de energías renovables. Es una iniciativa ambiciosa, que precisa de una inversión que asciende a los 500 millones de euros, aunque, generará 5.000 empleos directos y 25.000 indirectos. Además, contará entre sus instalaciones con un laboratorio de I+D, que será el cerebro de toda la ciudad, así como con una universidad semiprivada, en la que se quiere impartir y crear una especialidad en energías renovables y un máster relacionado con este tema. La Ciudad de la Energía también incluye un hotel de 126 habitaciones y un edificio administrativo, donde estarán, además de las oficinas de Movand, las de las empresas colaboradoras, entre ellas Endesa Energía. |
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La villa promovida por CreditAljaca será además la sede de la asociación Cluster Estratégico Ciudad de la Energía, cluster cuyo funcionamiento estará basado en la colaboración entre las empresas y entidades asociadas provenientes de los ámbitos tecnológicos, institucionales, regulatorios, industriales, formativos y de negocios para obtener los beneficios derivados de las sinergias entre ellos. — ¿Cómo arranca CreditAljaca? — Yo trabajaba en el mundo de las telecomunicaciones, en Endesa, entre 1989 y 1996. A partir de la crisis de esos años me hice empresario por mi cuenta y riesgo, siempre con mucho riesgo. Creé una sociedad completamente sevillana en 2001, CreditAljaca, para entrar en el negocio de las energías renovables. En 2008 se facturaron unos 15 millones, pero 2009 ha sido nefasto, no sólo para nosotros, sino para toda la economía mundial, lo que nos ha llevado a trabajar mucho en el extranjero. Gracias a eso la empresa roza hoy día de salud. — ¿Dónde están sus clientes? — Entre otros países, en Dubai, Emiratos Árabes, Sudán, Venezuela, Estados Unidos o México. Le vendemos a todo el mundo. Un ejemplo característico es que a las Islas Caicos (Turquesas) le hemos suministrado un parque eólico para que fueran autosufientes. Pertenecemos a una central de compras a nivel mundial y tenemos clientes en todo el planeta. — Oriente Próximo es actualmente un mercado apetecible para las renovables... — No hay una solución fácil para España. Si no sube impuestos se expone a los ataques de los especuladores, como ya ha sucedido hace algunos meses, pero es aún peor subirlos cuando la recuperación aún no ha llegado, porque puede provocar que el crecimiento se ralentice durante años, y eso no previene precisamente contra un futuro ataque especulativo. — ¿En qué se basa su actividad? — Comercialización, ingeniería y trabajamos con dos fabricantes de primer orden, en China e India, además con el gigante mundial Anwell. Y el montaje también lo hacemos nosotros. Tenemos nuestro propio panel patentado. La fabricación que hacemos es desde 2 vatios a 280, por lo que cubre un amplio abanico. — ¿Cuál es su competencia más directa? — En fabricación de paneles en Andalucía estaba Isofotón, que ha cerrado con 294 millones de deuda y con 750 empleados en la calle. Ahora mismo, a nivel regional, no hay otra empresa que trabaje a nuestro estilo, quizá en Valencia haya alguna, pero son clientes nuestros. En Barcelona hay una y en Madrid hay un par de ellas, amén de Pamplona. Está también Gamesa. — ¿Cómo está el negocio de las renovables después del boom? — La salida del dinero del ladrillo se invirtió en 2007 y 2008 en las energías renovables, atraído por los famosos 0,45 céntimos de euro, las ayudas que daba el Gobierno entonces. Eso propició que el mercado se disparatara. La energía en cualquier caso no va por esos derroteros. Antes costaba construir un mega 6 millones de euros. Hoy día con ese dinero se pueden montar 2,5 megas. Es decir, que aunque haya bajado la prima de subvención a 0,33 euros, la diferencia de costo es muy apreciable. Se han bajado los precios un 100%. — Pero se han cerrado muchas empresas... — Se ha hecho una limpieza. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de las firmas que han promovido los parques procedían de la construcción. Era un trasvase de dinero de un sector a otro. Hasta 2007 se corría para entrar en esa prima. Hoy día, debido a la crisis y a los bancos, que son los grandes financieros, se ha bajado a límites insospechados y ha arrastrado a más del 60% de las empresas a la quiebra. No así a los promotores, que están salvaguardados porque esa prima era muy importante. — ¿Cuál es el futuro del sector? — Vamos a ser capaces de competir con cualquier tipo de central nuclear o de ciclo combinado. Se va a ver de aquí a ocho o diez años. La gente no se ha dado cuenta que desde el 1943 se ha perseguido la independencia del petróleo. En la Segunda Guerra Mundial se intentó porque se sabía que los países productores con el paso de tiempo iban a dominar, iban a propiciar su propia cártel y a provocar que las naciones cayeran como en la crisis de 1974 o las posteriores. Esto ya es antiguo, pero como lo cómodo era comprar la gasolina... M.Tortajada |
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