Los ataques a la deuda espantan a los inversores
S&P cumplió su amenaza. La agencia de calificación recortó el rating sobre la deuda a largo plazo del Reino de España y la puerta abierta a nuevos recortes. Las otras dos grandes agencias de calificación, Moodys y Fitch, mantienen la máxima nota, aunque los inversores se aferran a las noticias negativas y el Ibex-35 cotiza en mínimos anuales.
En este crítico escenario, los inversores se muestran preocupados por la elevada tasa de paro, alto déficit y por las dudas de nuestro sistema financiero en pleno proceso de reestructuración y por su condición de principales tenedores de deuda española.
Sin duda, la decisión de S&P tendrá consecuencias inmediatas: el crédito a empresas y familias se estrechará aún más, mientras que las compañías más endeudadas podrían tener mayores dificultades para acometer sus pagos. Además, España tendrá que incrementar el atractivo de su deuda.
De momento, los mercados temblaron el martes y el miércoles, pero el optimismo volvió el jueves y se tradujo en fuertes subidas en las Bolsas y caídas en las primas de riesgo de los países más cuestionados en su capacidad para hacer frente al pago de su deuda.
A pesar de ello, el miedo está presente en la Bolsa española, que necesita de fuertes dotes de tranquilidad. Pero urge la toma de decisiones para calmar los nervios. Así, el comisario de Competencia y ex ministro socialista, Joaquín Almunia, instó a España a tomar decisiones cuanto antes porque los mercados en estas situaciones "son más miopes" que de costumbre. "No ven los detalles, ven masas borrosas de problemas. El gran problema de España es el paro y eso exige decisiones, que los agentes sociales no se tiren los trastos a la cabeza y más colaboración".
En este mismo sentido, el consejero delegado del Santander, considera que " la economía española tiene visos de mejorar, pero a condición de que el Ejecutivo adopte "con carácter urgente, es decir, ya medidas".
Otras voces se han sumado también a éstya petición. "El Gobierno sabe perfectamente qué hay que hacer porque lo ha explicado el secretario de Estado de Economía. Ahora hace falta que lo aplique", dijo Alfredo Sáenz en la presentación de resultados del banco. "Hay que desdramatizar lo que significan las valoraciones de las agencias de rating, que a veces también se equivocan. Creo que lo que reflejan es un estado de ánimo, que es lo más preocupante", aseguró el presidente de Repsol, Antonio Brufau.
Por su parte, el director general de estudios económicos del Banco de España, José Luis Malo de Molina, considera también que la crisis de la economía griega hace más urgente si cabe la adopción de reformas estructurales por parte del Gobierno para evitar el efecto contagio y el castigo por parte de los mercados financieros.
“Los mercados están mostrando con su tendencia a la sobrerreacción una llamada a la necesidad de que se adopten las medidas de política económicas necesarias para abordar las reformas estructurales", afirmó Malo de Molina.
En este sentido, Malo de Molina añadió que "los requerimientos de respuesta" por parte del Gobierno para llevar a cabo su programa de estabilidad tienen "mucha más vigencia como consecuencia de la crisis financiera griega".
El director de estudios del Banco de España pidió al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero una "voluntad decidida" para cumplir con el compromiso de llevar el déficit público al 3% en 2013, así como para reformar el mercado laboral, reestructurar el sistema financiero y liberalizar el mercado de bienes y servicios.
"No se ven propuestas lo suficientemente ambiciosas para afrontar los problemas que tiene el país, para generar la capacidad de empleo y estimular la contratación permanente e indefinida de trabajadores", apuntó Malo de Molina.
El consejero delegado del Banco Sabadell, Jaume Guardiola, se ha sumado en las últimas horas al coro de voces que exigen cuanto antes mano fdura por parte de Zapatero. En su opinión, "nadie que esté en su sano juicio" puede comparar la situación entre Grecia y España, por su distinta estructura económica y por su reputación.
Ahora bien, Guardiola ha reclamado un plan de ajuste para que España reduzca el déficit "que le dé credibilidad". Como al resto de bancos, la situación de la deuda española acaba encareciendo su propia financiación en los mercados.
A pesar de ello, el Sabadell mantiene su optimista previsión para el 2010 sobre la economía española, mejor incluso que lo que pronostica el Gobierno y más que la mayoría de servicios de estudios: un ligero crecimiento del 0,2%, frente al cierto consenso de que el PIB español caerá al menos un 0,3%.
Todos están de acuerdo en que para evitar más ataques a la deuda española es necesario tomar decisiones, aunque supongan un claro desgaste electoral. La canciller alemana, Angela Merkel, considera que se continúa "especulando demasiado" en los mercados financieros internacionales, como ha podido verse en el ejemplo de la crisis de Grecia. "Por eso hemos pedido a la Comisión de la Unión Europea que haga propuestas para prohibir ese tipo de especulaciones con determinados productos".
Añade que "eso no será suficiente, sino que necesitaremos una actuación internacional" y subraya que el futuro del Mundo no puede ser diseñado por un solo país, pero tampoco por una asociación como la Unión Europea, "sino que necesitamos a poder ser muchos actores". En ese sentido destaca la importancia de las organizaciones económicas y financieras internacionales, con cuyos líderes tiene previsto entrevistarse esta semana.
En definitiva, como dice el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, los mercados financieros se están comportando como "espejos cóncavos" que reflejan una situación "exagerada y distorsionada" de la realidad económica, aunque hay que tener presente sus mensajes. Por ello, se hace más urgente que nunca que tomemos buena nota de lo que está sucediendo, por que de lo contrario nos encontraremos fuera de juego cuando queramos reaccionar, y eso nos dejaría al margen del partido que se prepara para el futuro a medio plazo.
M. Tortajada |