EUROGALLOS
 
Nº 1358 - 15 de marzo de 2010

La UE endurece su postura con Cuba

Es inusual que cinco grupos políticos de distinto signo se pongan de acuerdo en algo; pero esto es lo que ha pasado en el Parlamento Europeo. ¿El motivo? Condenar la muerte de Orlando Zapata, disidente del régimen castrista y fallecido después de una huelga de hambre de 85 días.

 Populares, socialistas, liberales, Conservadores y Reformistas, y el grupo de la Europa de la Libertad y la Democracia han aprobado una resolución que reprueba el fallecimiento de Orlando Zapata y exige la liberación de todos los presos políticos de Cuba.

Diego López Garrido, secretario de Estado español para la UE, ha participado en el debate en nombre de la Presidencia española y ha lamentado el fallecimiento: “Es un hecho profundamente negativo que nunca debiera haberse producido”. En su opinión, la UE debe comprometerse a denunciar todos los hechos que constituyan una violación de los derechos humanos y trabajar por que algo así no vuelva a ocurrir.

Los europarlamentarios han pedido a lo largo de sus intervenciones la liberación de todos los presos políticos de Cuba y han apoyado establecer más contactos con la oposición al régimen castrista.

En este sentido, han instado a Catherine Ashton, Alta Representante para la Política Exterior de la UE, a que mantenga “un diálogo estructurado con la sociedad civil cubana y con aquellos sectores que apoyen una transición pacífica en la Isla”. Este mensaje deberán pasárselo por escrito, ya que la británica se ha ausentado del debate por tener “otros compromisos”, como viene siendo habitual.

El eurodiputado de los Verdes Raül Romeva i Rueda, cuyo grupo no se ha unido a la resolución, ha recordado que no se debe utilizar políticamente el fallecimiento de Zapata. Desde la Izquierda Unitaria, que tampoco ha apoyado el texto, Willy Meyer ha señalado que se está “instrumentalizando el caso”. “Lo fundamental es una relación de tu a tú con Cuba (...). Y la Posición Común es el principal obstáculo para que haya un diálogo franco”, ha recalcado Meyer.

El debate se ha caldeado respecto a este punto. El Partido Popular Europeo ha defendido que se mantenga la Posición Común, aprobada por los Veintisiete en 1996 a instancias de José María Aznar. En cambio, socialistas, liberales e izquierda se han mostrado dispuestos a que se revise.

María Muñiz De Urquiza, eurodiputada socialista española, ha enfatizado que “es un instrumento caduco, adoptado en el siglo pasado por 15 Estados miembros, mientras que hoy somos 27”.

También el líder de los socialistas europeos, Martin Schulz, ha pedido que se trate a la Habana “de la misma manera que se trata a otros socios”; al igual que Meyer, quien ha criticado que los Veintisiete tengan una Posición Común con la Isla y no con otro país del mundo en situación similar, como China. “¿Por qué con Cuba?”, ha espetado.

La Presidencia española ya dejó patente su interés en normalizar las relaciones con La Habana. Sin embargo, cuando se declaró a favor de retirar la Posición Común, Estados miembros como Alemania mostraron su rechazo, argumentando que es esencial que primero la Isla avance en materia de derechos humanos.

Según el eurodiputado de Convergència Democràtica de Catalunya, Ramon Tremosa i Balcells, la Presidencia española “debería ser mucho más activa en defensa de los derechos humanos en Cuba”.

El quid de la cuestión es que los Estados miembros están liderados, en su mayoría, por la derecha, que apoya la Posición Común.

José Ignacio Salafranca, eurodiputado español popular, ha defendido que la Posición Común es “honorable, porque pide la liberación de todos los presos; y coherente, porque pide que se respeten los derechos fundamentales”.

Esa misma postura ha defendido la Comisión Europea, representada por Andris Piebalgs, titular de Desarrollo: La Posición Común “es algo racional” y “vamos a seguir defendiéndola”. Para el comisario, este instrumento no impide que continúen las labores de cooperación. Éstas benefician directamente al pueblo cubano, ya que las ayudas no pasan por el Gobierno, sino que las gestionan la ONU y las ONG europeas.

Los grupos se han mostrado a favor de abrir la puerta “hacia un diálogo estructurado” con la Habana. Según López Garrido, el objetivo es que avance la situación de la población cubana. Desde el diálogo, “hay que trabajar y lograr resultados en la liberación de todos los presos políticos y de conciencia”, ha apuntado.

Asimismo, Izaskun Bilbao, eurodiputada del Partido Nacionalista Vasco, ha defendido que para que haya democracia en la Isla, el régimen debe avanzar y permitir que haya pluralidad de ideas. “Hay miedo a la libertad. Pero las ideas necesitan debate, nunca la cárcel (…). Ojalá esta resolución contribuya a un diálogo de transición”, ha señalado.

Desafortunadamente, la mayor parte los esfuerzos realizados hasta ahora por la Eurocámara respecto a Cuba han caído en saco roto. En 2005, el Parlamento Europeo concedió el Premio Sájarov a la libertad de conciencia a las Damas de Blanco, pero las autoridades cubanas se opusieron a permitir que acudieran a la sede europarlamentaria para recogerlo; violando así el derecho a salir y entrar del propio país, recogido en la Declaración Universal de Derechos Humanos. El eurodiputado Salafranca ha declarado: “No hemos podido oír en esta sede voz de las Damas de Blanco, y ya no podremos escuchar la de Zapata. Pero este Parlamento Europeo tiene que hacerse oír”.

Beatriz Manrique

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