| FINANZAS | |
| Nº 1358 - 15 de marzo de 2010 |
La banca española saca pecho en la City Santander y BBVA acallan a la prensa británica con una nueva oleada de compras en Reino Unido Mientras periódicos como Financial Times insisten en encontrar fallos a la banca española, Santander y BBVA responden como mejor saben hacerlo: comprando. El banco que preside Botín sale como favorito en todas las apuestas para quedarse con 320 oficinas del RBS, lo que aumentaría más su cuota de mercado en las islas, que ya alcanza en 15% en cuota de mercado a los hogares. González, por su parte, quiere seguir sus pasos y entrar por la puerta grande en Gran Bretaña. Lejos de cumplirse los pronósticos más agoreros de los medios anglosajones, la banca española no sólo sigue en pie, sino que se ha llevado por delante grandes insignias del sistema financiero inglés. La banca española le está sacando los colores a la prensa británica. Tabloides tan influyentes como el Financial Times y The Daily Telegraph dudan un día sí y otro también de la solvencia de las entidades españolas, a la que acusan de acudir en masa a las arcas del Banco Central Europeo. Y ante este desafío, los dos mayores bancos españoles responden con nuevas ofertas de compra que, de prosperar, les harían ganar terreno en las islas. El propio The Times considera como favorito al Santander para adquirir a Royal Bank of Scotland 320 oficinas de su red en el Reino Unido, una operación para la que también se ha posicionado el BBVA. El coste estaría en torno a los 1.100 millones de euros, y la adquisición incluiría créditos a clientes por otros 3.300 millones, cantidad que en su día aportó el Banco de Inglaterra para salvarlo de la quema. Una compra que está en línea con lo manifestado por el banquero español más internacional en la presentación de resultados de 2009, de intentar crecer entre las pymes británicas. Por su parte, para la entidad vasca, esta operación supondría entrar por la puerta grande en el mercado inglés. Noticias como éstas hieren el orgullo de la City, que ve cómo la banca española les gana terreno. Según los expertos, lo que temen los británicos es el impacto de la tecnología bancaria española, que tiene un ratio de eficiencia superior al de los bancos ingleses Lejos de cumplirse los pronósticos más agoreros de los medios de la Gran Bretaña, la banca española sigue en pie después de la reacción en cadena que se ha llevado por delante grandes insignias del sistema financiero inglés. Bradford & Bringley o Alliance & Leicester que han caído en manos españolas y que en sus balances contaban con muchos más créditos que depósitos. Londres se vio obligada a nacionalizar o adquirir participaciones en los gigantes RBS, Lloyds y Northern Rock, Atrás quedan las palabras del presidente de esta último, que llegó a sugerir a la prensa británica que tres entidades españolas habían acudido al BCE para solicitar préstamos de urgencia. Esta declaración, que rápidamente desmintió el Banco de España, provocó un importante pánico vendedor en todo el sector y entidades como Banco Pastor o Bankinter sufrieron pérdidas millonarias en una sola sesión.El momento cúspide de la campaña de desligitimación de la prensa británica llegó en agosto de 2009, cuando el Financial Times denunció que "España es el agujero contable más grande de Europa" y que los bancos españoles están maquillando su desastrosa situación mediante empresas “Zombie". La prensa anglosajona sustenta sus ataques en informes negativos emitidos por firmas de calificación, bancos de negocios y por el propio Banco Central Europeo.Hace sólo unos días, Moody`s publicó un informe en el que habla de "retrasos en la consolidación y reestructuración del sector bancario español que, junto con la reducida cantidad de fondos públicos que han afluido al sector, ponen en peligro las previsiones iniciales de una mejora sustancial de la fortaleza financiera de los bancos del país". Pero Moody's reparte también para el lado inglés. La agencia norteamericana advierte de la "lenta" recuperación del sistema financiero británico y avisa de que, conforme el Gobierno de Gordon Brown retire las ayudas, la agencia a su vez rebajará el rating a las entidades que no hayan fortalecido sus balances. Mientras arrecian las críticas contra los bancos españoles, Santander y BBVA siguen alardeando de estar entre los bancos con calificaciones más elevadas del mundo, gracias a su diversificación geográfica y a su enfoque hacia el negocio comercial minorista. Algo de lo que no pueden presumir muchas entidades inglesas, que han visto como una gran parte de sus capitales quedaban atrapados en Islandia y Dubai. La quiebra islandesa afectó a 300.000 ahorradores británicos, que llegaron a tener cuentas en los bancos fallidos de la isla por valor de 3.500 millones de libras. En el caso de Dubai, el desastre se llevó por delante unos 2.900 millones de dólares en préstamos de RBS y HSBC, dos gigantes de la banca anglosajona. Ladrillo frente a ‘subprime’ El sector financiero español no entiende que les ataquen las mismas compañías que avalaron los títulos vinculados con las hipotecas subprime. La regulación del Banco de España evitó en su día que las entidades se metieran en titulizaciones de subprime americanas, ya que a diferencia del resto del mundo, estaban obligadas a mantener el riesgo en balance, algo que sí ha reconocido la prensa financiera internacional. La propia Comisión Europea, se ha decantado por el modelo español para la reforma de los Fondos de Garantía de Depósitos (FGD), que han suavizado el impacto de la crisis en las entidades de nuestro país. De acuerdo con varias firmas de inversión consultadas por este semanario, sería imposible que un caso como el nacionalizado Northern Rock se repitiese en España. Según la firma de inversión Ahorro Corporación, las hipotecas no suponen más del 60 por ciento de la cartera crediticia de los bancos españoles, frente al cien por cien de la entidad británica. "Esta entidad daba hipotecas por el 125% del valor del inmueble, un hecho que no se ha producido en España", añade Jorge Torres, profesor de Economía Financiera de la Universidad de Zaragoza. "Además, el modo de trabajo de Northern Rock es diferente al de la banca española. Se trata de un banco especializado en hipotecas que no captaba depósitos de sus clientes como actividad principal, sino que recurría en su mayor parte a préstamos en el mercado interbancario", dice este experto. Otro de los parachoques que han permitido que esta amenaza no se produzca en España es el gran esfuerzo que ha hecho el Banco Central Europeo, que reaccionó muy pronto inyectando liquidez en la zona euro, frente a la indiferencia del Banco de Inglaterra, que reaccionó más tarde. Algo de razón tienen los ingleses cuando dicen que la banca española ha acudido en masa a financiarse del BCE. El porcentaje de la financiación española respecto al conjunto de la zona euro se ha incrementado en los últimos meses, ya que a principios de 2009 se situaba en el 10% y en octubre superaba el 14%, según datos del Banco de España. Talón de Aquiles Los expertos coinciden en que el talón de Aquiles de la banca española está en su exposición al ladrillo. El último informe de Barclays cifra en 25.400 millones los activos inmobiliarios de bancos y cajas y las Cámaras de Comercio dan directamente por perdidos 97.000 millones en créditos concedidos a promotores. Ligado a esta exposición inmobiliaria, la morosidad, en especial de las Cajas de Ahorro, es otro cáncer que amenaza con comerse una parte de los beneficios de muchas entidades que operan en España. "Los bancos españoles no tienen productos subprime, pero la tasa de mora se ha incrementado de forma muy rápida en los últimos años y todo apunta a que seguirá creciendo", explica Alberto Castillo, de Capital Bolsa. De hecho, aunque la mora media de los seis bancos cotizados españoles cerró 2009 en el 3,56%, hay algunas voces que apuntan que la morosidad real, la que incluye los activos susceptibles de ser provisionados y ejecuciones, puede superar el 9%. Ahí se incluye también la exposición crediticia a compañías inmobiliarias cotizadas en las que se ha realizado grandes canjes de deuda por acciones, como Metrovacesa o Colonial. Esmeralda Gayán Botín, el capitán de la armada invencible En medio de la tormenta financiera internacional, los bancos españoles se atreven a salir de compras por el mundo. Santander y BBVA se han podido permitir el lujo de acudir al rescate de entidades de otros países con un doble objetivo: aprovechar gangas e incrementar aún más su presencia en el exterior. En Estados Unidos, el BBVA reforzó su posición mediante la compra por parte de su filial estadounidense Compass del Guaranty Bank, un banco intervenido con sede en Austin (Texas) con 164 oficinas y 300.000 clientes. Con esta compra, el banco que preside FG pasaba a ocupar el puesto 15 de las entidades de depósito en Estados Unidos. En el caso del Banco Santander, sus miras se han dirigido más bien hacia la Europa insular. Botín dijo en 2005 que quería convertir al Abbey en el mejor banco de Reino Unido, y para ello diseñó un plan estratégico a tres años para alcanzar en el 2008 un ratio de eficiencia del 45%. Pasado ese tiempo, alcanzó el 50,1%. Algunos ya califican al banquero de Santander como “el capitán de la armada invencible”, rememorando la victoria española de 1741, que aseguró por 80 años más la hegemonía colonial de España en América. Santander y BBVA no han sido los únicos que han hecho “el agosto” con la crisis financiera. El Banco Sabadell se ha hecho fuerte en el sur de Estados Unidos, tras hacerse con el Mellon United National Bank de Florida. Algunas cajas de ahorro, como Bancaja o Unicaja, han optado por sellar alianzas con entidades de otros países, la primera con el Banque Centrale Populaire (BCP) de Marruecos y la segunda, con la italiana Banca Popolare di Vicenza. El objetivo en ambos casos es ofrecer una cobertura comercial a empresas españolas en otras latitudes. |
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