CRÓNICA ECONÓMICA
 
Nº 1358 - 15 de marzo de 2010

EADS no levanta el vuelo

Lo suyo es una historia de continuos problemas: de financiación, de malentendidos políticos, de falta de pedios, de competencia…Si no es una cosa es otra, pero lo cierto es que EADS da pocas alegrías. Y eso, a pesar de las ínfulas del proyecto y la pompa con la que se celebró su nacimiento. No era para menos. Europa unía fuerzas en un proyecto común, un consorcio aeroespacial que podría medirse con el gigante americano Boeing y que iniciaba una era de cooperación y brillante futuro. Buenas palabras. La realidad es que EADS ha sido, sobre todo, un reflejo de los problemas estructurales de la propia Europa, ese viejo proyecto de viejos países que rara vez se ponen de acuerdo en algo, como la crisis económica actual está demostrando una vez más.

Ahora, el consorcio aeronáutico acaba de anunciar unas pérdidas récord de 763 millones de euros frente a un beneficio de 1.600 millones de euros obtenido en 2008. La razón que esgrimen es de coyuntura –el bajón del mercado aeronáutico- y de otro lado, recurren a los problemas con los programas de los aviones A400M y A380.

Los encargos recibidos totalizaron la suma de 45.800 millones de euros, casi un 50% menos que la cifra correspondiente a 2008. La cartera de pedidos se redujo en un 3%, a 389.000 millones de euros.

Concretamente, los retrasos en el programa del A400M –ese que más importa a España porque el ensamblaje del avión se va a hacer en la fábrica sevillana del grupo-  implicaron el año pasado para EADS nuevas provisiones de 1.800 millones de euros.

La facturación de la empresa ascendió el año pasado a 42.800 millones de euros, prácticamente sin cambios respecto a 2008.

Sin restar importancia a la caída de los pedidos porque las compañías aeronáuticas están recortando gastos de todos los lados para superar su propia crisis y donde pidieron cuatro aviones ahora están pidiendo dos y con suerte, lo cierto es que el principal problema ha sido y es -porque aún no está cerrado del todo-, los problemas de financiación y los desencuentros entre países, reacios a poner un duro más de sus maltrechos bolsillos. Algunos, como Alemania, han sido muy duros al respecto y han mantenido posturas muy encontradas con el resto.

El desfase presupuestario entre lo que se acordó y que iba a costar el programa y lo que finalmente ha costado ha sido de unos 1.500 millones de euros y las negociaciones para ver quien pone esa diferencia de dinero, largas, arduas y –como se dice popularmente- de encaje fino. Precisamente, sólo unas horas antes del anuncio de estos malos resultados, la ministra española de Defensa, Carme Chacón, anunciaba que los siete países europeos que participan en el programan habían llegado a un principio de acuerdo para solucionar los problemas de financiación del proyecto que, hay que recordar, ha estado a punto de suspenderse. Lo dijo el consejero delegado del grupo, Louis Gallois: “si no hay acuerdo con los países clientes (Alemania, Francia, España y Reino Unido entre ellos), se pararán las cadenas de producción”.

Bueno, parece que finalmente no será necesaria tan drástica decisión. España asumirá el 15% de los 2.000 millones adicionales que costará el avión de transporte militar de Airbus A400M, lo que supondrá una aportación de 300 millones. España ya iba a gastarse 3.000 millones por los 27 aparatos contratados. No obstante, la titular española de Defensa ha admitido que a día de hoy todavía continúa habiendo un “desfase de 1.500 millones de euros”.

A España le toca negociar porque todas las miradas están puestas en que sea el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero el que aproveche su presidencia en la Unión Europea para llegar a un acuerdo lo más pronto posible. Tarea difícil. Por si fuera poco tener que poner de acuerdo a Alemania y Gran Bretaña, por poner un ejemplo, también hay países comprometidos con este proyecto y que no forman parte de la Unión, como Turquía.

El proyecto del A400M nació en 2003 después de que siete países europeos se comprometieran a adquirir 180 unidades por 20.000 millones de euros (28.800 millones de dólares). Estos países eran Alemania (60 unidades), Francia (50), España (27), Reino Unido (25), Turquía (10), Bélgica (7) y Luxemburgo (1). Posteriormente se unieron al proyecto Suráfrica, con ocho aviones, y Malasia, con cuatro unidades.

El avión de transporte militar del consorcio europeo ha completado con éxito su primer vuelo, de cuatro horas de duración. El vuelo inaugural de este modelo, el A400M, tuvo lugar en el aeropuerto sevillano de San Pablo, en un acto al que asistieron el Rey de España, la ministra de Defensa, Carme Chacón, y el ministro de Industria, Miguel Sebastián.

Suponiendo que finalmente se llegue a un acuerdo -que es previsible que así sea porque todos los países están muy implicados y tienen muchos intereses económicos en la fabricación del avión-, lo cierto es que los analistas auguran más problemas para EADS porque también hay problemas con otros aviones como el A380 y el desarrollo del A350. Gallois ha señalado que EADS sigue concentrada en una mejora de la gestión de dichos programas y ha señalado que por el momento el constructor aeronáutico sufragará el sobrecoste del A350 XWB “con su propia liquidez” y descartó solicitar financiación adicional a sus accionistas para impulsar este programa, cuyo coste podría superar los 12.000 millones de euros. El Gobierno español aprobó un real decreto por el que regula la concesión de préstamos o anticipos reembolsables por un valor total de unos 359 millones de euros a empresas establecidas en España que son subcontratistas de primer nivel de los programas del A350 XWB de Airbus y de su motor Trent XWB de Rolls Royce. Todo para que el negocio aeronáutico remonte el vuelo.

N. Díaz

Esta semana