Nº 1358 - 15/3/10
Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública.

Jesús González Nieto-Márquez, vicepresidente y director gerente del MAB

Estar o no en el MAB significa comer o ser comido”

El Mercado Alternativo Bursátil, creado en el año 2008, proporciona una clara respuesta a aquellas empresas de reducida capitalización que pretendan expandirse en un periodo de incertidumbre económica. En dos años, el MAB ha conseguido estrenarse con Zinkia, Imaginarium, la recién llegada Gowex y la inminente incorporación de Medcomtech. Son muchas las compañías que barajan la posibilidad de embarcarse en esta aventura. Jesús González Nieto-Márquez, vicepresidente del MAB, está convencido de que “en un momento de crisis, quien se lleva el gato al agua es el que tiene capital”. La financiación es, por lo tanto, una de las ventajas que proporciona el éxito de la colocación de una empresa en este mercado, y más, si se tiene en cuenta que la concesión de créditos aún sigue mermada.

– ¿Se espera este año una mayor actividad en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB)?

– Yo soy optimista al respecto. El interés que despierta este mercado es evidente. El nuevo paradigma financiero hace que las empresas tengan que volcarse aún más en su capacidad de financiación y, por lo tanto, acudir a este mercado para ampliar su capital se ha convertido en una alternativa que tradicionalmente no se había contemplado. Con anterioridad se acudía al capital riesgo o a un socio financiero, pero ahora hemos abierto una nueva vía que antes era impensable.

– ¿Cuántas pymes realmente darán el salto al parqué a través del MAB?

Al timón

Jesús González Nieto-Márquez es director de Desarrollo de Mercado de la Bolsa de Madrid, Vicepresidente y Director Gerente del MAB (Mercado Alternativo Bursátil) y Director de Coordinación de Latibex, el Mercado de Valores Latinoamericanos en Euros. Trabajó en el Departamento de Liquidación y Compensación de la Bolsa de Madrid desde 1987. En 1989 fue nombrado Director del Area de Liquidación y Compensación, ejerciendo en este puesto hasta 1992. Ha sido consejero del Servicio de Compensación y Liquidación de Valores. Pertenece a la Comisión de Dirimencias de Iberclear.

– Es difícil de decir y no podemos arriesgarnos a dar proyecciones. Pero lo que sí puedo confirmar es que hay muchas empresas que lo están considerando a través de la red de asesores registrados. En este momento hay veinticuatro asesores registrados y este número va a crecer considerablemente, puesto que este año llegaremos a la treintena. Los planes que barajan actualmente las compañías que pretenden salir a este mercado permitirán que la oferta siga creciendo, ya que los asesores registrados confirman que hay interés en todas las áreas. Estos asesores se han convertido en una especie de red de difusión del mercado alternativo bursátil, y son ellos los que tienen más contacto con cada una de las empresas que quieren salir al mercado.

– ¿Cuáles son los requisitos que debe gozar una compañía para estar en la parrilla de salida?

– En primer lugar tiene que ser una sociedad anónima con capacidad de libre transmisibilidad de las acciones. En segundo lugar no sólo tiene que estar auditada como es lógico, sino que su contabilidad con el nuevo Plan General de Contabilidad (PGC) sea impecable. Además, es vital acreditar una cuenta de resultados porque es necesario que el procedimiento de información financiera esté instalado en la compañía. También es imprescindible que se encuentre en activo, pero no necesariamente debe estar ganando dinero. En definitiva, una empresa de dos años de antigüedad, podría entrar en el MAB si tiene sus cuentas cerradas y auditadas. Y no hay que olvidar que la compañía debería estar dispuesta a introducir una serie de condicionantes que protejan a los nuevos accionistas e inversores en términos informativos y de control.

– ¿Hay alguna medida fiscal que pueda atraer al inversor? ¿Y cuál es la comunidad autónoma que ha sido pionera al respecto?

– El ejemplo es Cataluña. La Generalitat de Catalunya permite la deducción en el IRPF de la suscripción realizada en las ampliaciones de capital de empresas cotizadas en el MAB en el año. Esta medida fiscal ha sido aprobada por el gobierno catalán porque ha visto un valor añadido a la hora de ayudar a estas empresas a que se financien. Y lo que está incentivando es que se invierta en ellas. En Madrid se ha establecido  una subvención para solventar, en parte, los gastos de salida al mercador y se ha anunciado ayudas fiscales a los inversores del MAB. De cualquier forma, este tipo de medidas se realizaron desde el principio en otros mercados alternativos, como en el AIM británico o en el Alternext francés y tuvieron mucho éxito. De hecho, gran parte de este triunfo se debió a este tipo de incentivos.

– Se comenta que se abrirá este mercado a otros valores europeos o latinoamericanos, ¿esto sería una realidad a corto plazo?

– Ni a corto ni a medio plazo. Es más bien una vocación que un plan determinado. Hay que tener en cuenta que es un mercado más de carácter local, y cuando se vaya asentando se dará entrada a otras compañías. Evidentemente, si alguien nos lo pide estaremos encantados de recibirle. Aunque para ser sincero, este paso lo daremos ya en la segunda fase.

– ¿Hay empresas españolas cotizando en otros mercados alternativos bursátiles de Reino Unido o Francia?

– Sólo hay una que está en Alternext de Francia. No hay ninguna que esté en el británico. Y la razón de esta compañía es sencilla; y es porque se alistó en este mercado cuando no existía el MAB español. En el momento en el que nace el mercado español, se forma una especie de barrera mental,  que resulta más fácil, por muchas razones, estar en tu propio país que no formar parte de otro, como Inglaterra o Francia. Que duda cabe que nosotros somos competidores de éstos, pero el matiz local de estos mercados sigue siendo muy fuerte.

– ¿En un momento de crisis como el actual qué le puede reportar a una pequeña empresa estar en el MAB?

– Pues fíjate la diferencia de estar o no en el MAB radica en "comer o ser comido". En una situación de crisis como la que estamos viviendo, en la que todos los sectores están en un proceso de consolidación, quien se lleva el gato al agua es el que tiene capital o capacidad de generar más capital. Es decir, aquel que se queda con la cuota o el que se come a la empresa de la competencia. También, hay algunas empresas, que aunque ya estén consolidadas, necesitan capital para crecer o simplemente para salir fuera. Ahora mismo, hay una tendencia clara hacia la expansión internacional en todos los sectores, porque todo el mundo intuye que la capacidad de crecimiento en España va a ser muy compleja. Por lo tanto, iremos por donde se pueda crecer más rápido: Latinoamérica, Oriente, África... y para eso necesitas dinero. La capacidad de financiar proyectos de expansión y crecimiento es muy importante.

– ¿Cuál es su valoración sobre las empresas que hay en el MAB?

– Yo creo que las tres han cumplido su primer objetivo que era levantar capital. En las tres ha habido una ampliación de capital. Un segundo objetivo, que es llegar a una valoración de la compañía, también está cumplido. De hecho, en opinión de muchos analistas la valoración ha sido muy generosa. Y en tercer lugar están teniendo un nivel de contratación de liquidez muy satisfactorio. Son empresas que siguen contratando diariamente un mayor número de operaciones y también una mayor rotación de sus valores, si se compara con otras compañías similares que están en la bolsa tradicional.Por lo tanto, son valores que por la vía de la financiación o por la vía de la liquidez (en términos relativos) han tenido un comportamiento muy positivo. Además habría que destacar que quizás nunca habían soñado ni siquiera tener la visibilidad o notoriedad que están experimentando en este momento . Hay que reconocer que eran empresas que a su vez estaban en un sector con cierta relevancia de marca. Pero ese factor de impulso, de notoriedad, de crecimiento y de imagen, ha sido espectacular. Si sólo tuviesen que valorar a precio de página de publicidad las veces que han salido reflejadas en los medios de comunicación, se darían cuenta que esta presencia valdría más que todo lo que han levantado en el mercado.

– ¿Cuál es el porcentaje de los colocadores en la participación del negocio?

– Los bancos son importantísimos porque son los que están más cerca del recurso más escaso que es el inversor. Todo el pastel de la operación que se genera, las 3/4 partes, van a parar al colocador.

– ¿Cuánto tiempo se tarda desde que la empresa decide formar parte del MAB y lo consigue?

– Normalmente la experiencia nos dice que, desde la presentación formal de la solicitud con el documento informativo, hasta la puesta en marcha en el mercado la demora ha sido de tres o cuatro semanas. Lo que puede tardar mucho tiempo es desde que se dice que se quiere salir al mercado hasta que realmente se presenta el documento oficial. Nosotros siempre decimos que la media está entre tres y seis meses.

– Si el entramado empresarial español está formado por casi un 99% de pymes, ¿qué porcentaje estaría preparado para salir al MAB?

        Muy poco. Una de cada 100 empresas, es decir, un 1%, estaría en condiciones de poder saltar al parqué alternativo. Eso no quiere decir que lo haga. En este momento creo que sería imprudente decir que esta cifra se puede extender a un número más grande. ¡Ojalá fuesen 50.000 empresas! En el AIM británico cotizan 1.500 empresas, de las cuales, muchas de ellas no son exactamente compañías, sino que son una especie de fondos especializados que invierten en dichas empresas. Y esto pasa porque Inglaterra es una economía que dobla a España en el PIB, y además posee una mayor tradición a la hora de financiarse en el mercado. La cultura anglosajona es más emprendedora, más proactiva, más aperturista, y esto es algo que debería inculcarse en la empresa familiar en nuestro país.

María Ciriza

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