CRÓNICA ECONÓMICA
 
Nº 1353 - 8 de febrero de 2010

La deuda, una bombade relojería

Uno de los grandes problemas que ha puesto de manifiesto la actual crisis económica es el elevado endeudamiento que ha arrastrado  a familias, empresas y estados, en los últimos años. En una buena parte,  muy por encima de las respectivas posibilidades.

El aumento de la  deuda lejos de remitir, ha aumentado con la crisis y amenaza con convertirse en una bomba de relojería, cuando comiencen a retirarse las medidas expansivas aplicadas por los bancos centrales y gobiernos para frenar el impacto de la crisis y la consecuencia directa de la subida d e los tipos de interés.

El presidente del Banco Central Europeo, Jean- Claude Trichet ha vuelto ha dar un nuevo tirón de orejas a los gobiernos y asegura que la deuda de varios países pone en jaque la recuperación económica.

En España el elevado endeudamiento está provocando más de un dolor de cabeza. Especialmente al gobierno que, últimamente parece no dar una en su lucha por buscar nuevas fórmulas que le permitan controlar el déficit galopante en el que ha incurrido. Eso sin olvidar el  aumento del coste de financiación que repercute en los mercados de deuda y las continuas amenazas del recorte del "rating" del Reino de España.

 Los comentarios negativos sobre España arrecian cada vez más entre las firmas de inversión. Así Goldman Sachs reecomendaba protegerse ante un posible riesgo de impago por parte de España y UBS no descarta que España tenga problemas para hacer frente a la deuda.

Aunque no todos son jarros de agua fría. Emilio Botín ha considera que la propuesta de reforma del sistema de pensiones y la reducción del gasto del Estado de 50.000 millones de euros hasta el año 2013 anunciadas por el Gobierno español son "necesarias y oportunas" El presidente del  Santander considera que "apuntan en la buena dirección" y “·confía” en que contribuirán a mejorar la percepción de los mercados en la economía española y su credibilidad. En su opinión  el fuerte aumento del déficit "no debería plantear dudas sobre la calidad crediticia" de España.

El déficit de las administraciones públicas españolas tampoco se ha quedado atrás. En 2009 se situó en el 11,4% del PIB, muy por encima de la estimación anterior del Gobierno y peor que la mayoría de las estimaciones.

No menos preocupante es la situación de las familias y empresas españolas.  En conjunto, la deuda de los sectores residentes en España -excluidas las Administraciones públicas-, es decir, familias y empresas, se mantenía en diciembre en niveles muy similares a los de noviembre, 2,2 billones de euros, algo más del doble del Producto Interior Bruto (PIB), según datos del Banco de España.

 La deuda que las familias españolas han contraido con las entidades financieras españolas  se situó en 903.563 millones de euros en diciembre pasado. Por lo que respecta a las empresas, se elevaba a 1,3 billones de euros.

La buena noticia es que la velocidad de la caída comienza a suavizarse ya que tanto la deuda de las familias como la de las empresas cayó en diciembre por tercer mes consecutivo en tasa interanual al reducirse un 0,3% y el 1%, respectivamente, según acaba de dar a conocer el Banco de España.

 Según un estudio realizado por Iberinform, doce de cada cien empresas españolas presentan un elevado riesgo de no cumplir con sus compromisos de pago a lo largo de 2010. Un indicador que nos avisa de que todavía nos queda lejos la lucecita del final del túnel, ya que lejos remitir, aún muestra una progresión en los riesgos de impago al situarse por encima del 9,6% de  hace un año.

La empresa especializada en la gestión del riesgo de impago y en la valoración de las empresas, recoge que el riesgo de impago más alto se sitúa en el sector de la construcción con un 14,9%, muy por encima del resto. En su análisis la compañía  ha aplicado los modelos matemáticos de su rating predictivo de morosidad a una muestra cercana a las 700.000 empresas.

  El problema de la morosidad en el sector de la construcción continua amenazando con convertirse en un mal de dimensiones mayores especialmente para la las entidades financieras españolas a las que ha dado de lleno en la línea de flotación de sus balances por la necesidad de provisionarla lo que "pone en peligro la propia viabilidad de la banca, según el presidente de la Asociación Hipotecaria Española, Santos González. Según sus datos,  el sector debe más de 325.000 millones de euros. Y lo más alarmante es que," sin muchas posibilidades de hacer frente a la deuda". 

El mejor comportamiento se espera en el sector agrícola (6,4%). También el Financiero (7,9%) y Energía (9,4%) presentan niveles de riesgo por debajo del 10%.  Según el informe, el tejido productivo de las zonas costeras presentan mayor nivel de riesgo mientras que las situadas en el interior, Madrid y Cataluña se sitúan por debajo de la media, con un 9,2% y 9,6% respectivamente.

M. N.

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