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| Nº 1340 - 26/10/09 | |
| Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública. | |
Javier Gómez-Navarro, presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio “Hemos entregado al Gobiernomás de 100 propuestas de reformas para dinamizar la internacionalización
“Las empresas hemos decidido tomar voz y apostar por el mercado exterior como vía de crecimiento y progreso”, explica Javier Gómez-Navarro, presidente del Consejo superior de Cámaras. Junto con el Club de Exportadores y Marcas Renombradas, ha organizado la I Cumbre de Internacionalización en la que se expuso como prioridad “las políticas públicas de ayuda a estos procesos, la cooperación y la colaboración a través de líneas de financiación y aseguramiento”. Se felicita Gómez-Navarro de la creación de una Comisión Interministerial para la Competitividad anunciada por el titular de Industria, Comercio y Turismo para señalar que todavía existe rigidez financiera en el sistema, “lo que dificulta la actividad, sobre todo de las pymes”. |
– Las Cámaras de Comercio acaban de organizar, junto al Club de Exportadores y Marcas Renombradas, la I Cumbre de Internacionalización ¿qué motivos les han llevado a impulsar esta iniciativa? – Nuestro principal objetivo ha sido transmitir al Gobierno y a las Administraciones una batería de ideas, propuestas y reformas constructivas, más de 100, que se basan en las preocupaciones y necesidades de las propias empresas, que contribuyan a convertir la internacionalización en variable estratégica para hacer frente a la actual situación por la que atraviesa la economía española. Además |
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timón |
Javier Gómez-Navarro nació en Madrid y es ingeniero Industrial, especialidad Química Reelegido Presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, el 6 de julio de 2006. Es presidente de Aldeasa y de la consultora MBD, pero su dilatada carrera empresarial y política le ha llevado a presidir Viajes Marasans y a partcipar en la creación del Club de Empresarios además de asumir la Secretaría de Estado de Deportes (1987-1993), para después ser nombrado ministro de Comercio hasta 1996. |
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de aportar ideas, hemos querido poner de manifiesto al gobierno, administraciones autonómicas y a la sociedad española en general, que las empresas hemos decidido tomar la voz y queremos colaborar a afrontar los restos que se presentan y apostar por la internacionalización como una de las principales vías de crecimiento económico y progreso. – Si damos la vuelta a la premisa principal, ¿es la crisis una oportunidad para internacionalizarse? – Más que de una oportunidad, yo hablaría mejor de una vía para superar la actual coyuntura. La crisis económica que estamos padeciendo y el muy improbable hecho de que la demanda interna vuelva a recobrar, al menos en un corto periodo de tiempo, el dinamismo que había mostrado en los últimos años, hace aún más acuciante que las empresas apuesten decididamente por la internacionalización. No hay que olvidar tampoco, que algunos países están ya dando los primeros síntomas de reactivación y las empresas españolas deben aprovechar esa coyuntura a través de la internacionalización. – ¿Cuáles son las principales propuestas y recomendaciones para ser más competitivos? – En nuestra opinión, es necesario, cuanto antes, que revisemos y actualicemos numerosas cuestiones relacionadas con la internacionalización, como son las políticas públicas de ayuda a estos procesos, la cooperación y la colaboración entre instituciones especializadas, líneas de financiación y aseguramiento, la promoción de la multlocalización, campañas potentes y coordinadas de imagen país, la incorporación de la marca, formación o la atracción de inversiones extranjeras. Sin olvidar que existen numerosas cuestiones en el entorno en el que las empresas desempeñan su actividad, que no son específicas de la internacionalización, pero que también son importantes e inciden en la competitividad, como la fiscalidad empresarial, la burocracia administrativa o los costes energéticos. – ¿Cómo han reaccionado las empresas españolas en situaciones de crisis anteriores? – La historia reciente de la actividad empresarial española es de éxito. Las empresas supieron asumir el reto de la transición a la democracia, de la integración europea, de la adaptación al euro y de otras muchas situaciones de cambio que afectaron a su actividad, como son las tendencias de liberalización y privatización, y, más recientemente, de globalización. De cada una de estas etapas nuestras empresas han salido fortalecidas y modernizadas. En lo relativo a las crisis económicas, las desaceleraciones en el crecimiento han tenido un impacto limitado sobre el número de empresas existentes, cifra que ha mantenido una tendencia creciente desde que se dispone de información, aproximadamente desde mediados de los 90. El impacto de la crisis actual es diferencial porque, por primera vez, se observa un descenso, en algunos casos, de dos dígitos porcentuales, en el número de compañías y en las variables empresariales de producción más significativas: valor añadido, empleo, etc . De cualquier manera debemos tener confianza en las posibilidades de éxito de nuestras compañías por la capacidad mostrada anteriormente en situaciones críticas. – No es lo mismo una gran empresa que una pyme ¿quieren y saben salir las pequeñas y cómo hacerlo? – En efecto, el tamaño es una variable fundamental de la actuación de las empresas. Es cierto que una gran empresa difiere, sustancialmente, de una microempresa y ambas de las de mediana dimensión. En concreto, las empresas pequeñas tienen una serie de características que las hacen especialmente resistentes a las crisis. Por ejemplo disponen de mayor flexibilidad, de mayor rapidez en la toma de decisiones y están situadas en nichos específicos de negocio. Estas son características diferenciales útiles en situaciones de crisis. Ahora bien, el reducido tamaño medio de la empresa española ha supuesto uno de los grandes obstáculos para su internacionalización y explica, en gran parte, su escasa vocación internacional. Por ello, desde el punto de vista de la internacionalización, adquiere especial importancia el desarrollo de programas de cooperación y agrupamiento de empresas, que fomenten el aumento del tamaño medio de las mismas. – La financiación es fundamental para realizar todos los proyectos. ¿Se ha abierto algo más el grifo por parte de las entidades bancarias? – En la actualidad todavía existen tensiones en materia de financiación empresarial. De acuerdo con los últimos datos de los que disponemos, extraídos de la encuesta que realizan las Cámaras de Comercio sobre el acceso de las PYMES a financiación ajena, a lo largo del tercer trimestre, el 84% de las pequeñas y medianas empresas que han intentado acceder a financiación externa ha tenido algún tipo de problema para conseguirla, lo que representa un porcentaje muy elevado, superior al resultado publicado en junio. Además, según los datos del último Indicador de Confianza Empresarial de las Cámaras, correspondiente al presente mes de octubre, también se ha incrementado el porcentaje de empresas que indican que las dificultades de financiación han dificultado la marcha de su actividad. Estos indicadores muestran que todavía existen rigideces financieras en el sistema, que están dificultando la actividad de las pymes y que deberían ser corregidas cuanto antes. – Salir al exterior ¿será también el resultado de haber arreglado antes las cosas en casa? ¿Está actuando como debiera el Gobierno ante la crisis? – En un principio, hay que tener en cuenta que estamos ante una situación excepcional que nunca se había producido en nuestra historia económica reciente. A la crisis de competitividad tenemos que afrontar, hoy se une una crisis financiera internacional, una crisis inmobiliaria propia y un drástico ajuste del elevado endeudamiento acumulado en un entorno de escasez de recursos financieros. En un escenario como este, es fundamental que la confianza de los agentes se recupere. Esto requiere de un diagnóstico realista y actualizado de nuestros problemas y el establecimiento, por parte de la Administración, de una estrategia y unos compromisos que permitan a los agentes económicos y sociales la toma de decisiones sobre un escenario sosegado y de certidumbre. Los nuevos retos que afronta la economía española requieren analizar la competitividad desde un punto de vista integral y multidisciplinar, por lo que será muy útil la constitución de una Comisión Interministerial para la Competitividad, anunciada por el Ministro de Industria, Turismo y Comercio, en la que participen todos los departamentos ministeriales y los principales agentes económicos, con el fin de elaborar y desarrollar acciones concretas. Las Cámaras de Comercio seguimos reiterando la necesidad que ya planteamos en julio de 2008, de que el Gobierno lidere un Pacto de Estado contra la crisis para acometer acciones con efectos inmediatos que faciliten el ajuste del modelo económico español y permita salir a nuestra economía cuanto antes de la crisis, estableciendo las bases de crecimiento para el medio y largo plazo. A. S. A. |
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