Nº 1339 - 19/10/09
Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública.

Antonio Quirós, consejero delegado de Luarna

“El 10% de los libros que se vendan en 2011 serán electrónicos”

Luarna Ediciones es una empresa editorial pero no una más: su modelo de negocio es 100% digital. “Nuestro negocio es muy parecido al de cualquier editorial convencional”, explica su consejero delegado, Antonio Quirós. “Eso sí, en el ciclo de vida del libro, alteramos el último hito de la producción, ya que la maqueta no se imprime”. A su vez, los libros no se comercializan a través de puntos de venta reales, sino virtuales en internet. La compañía, de reciente creación, opera en un mercado nuevo y muy vinculado a las nuevas tecnologías. Además de la edición de libros digitales, Luarna también ha incorporado a su negocio la distribución de e-Readers, los dispositivos de lectura para este formato, basados en la tecnología de la tinta electrónica.

– ¿Cuál es la trayectoria de Vector SF?

– Es una compañía de capital español dedicada al desarrollo de soluciones avanzadas de software a medida, basado en el modelo “factoría”.  En 2000, Avanza Solutions, una empresa especializada en montar centros de producción en todo el mundo, vio que existía en España una demanda de negocio de factoría de software con una calidad y unos índices de productividad elevados. Ahí germina el nacimiento de Vector Software Factory. Avanza toma contacto con el grupo Santander, en concreto con Banesto, que considera que es un buen modelo y que, además, coincide con el que estaban pensando utilizar para la estandarización de su software. El grupo Santander entra como accionista. Las buenas relaciones de Banesto

Al timón

Antonio Quirós nació en Arjona (Jaén) el 7 de noviembre de 1958. Es licenciado en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid aunque su vida profesional se ha centrado en la vertiente empresarial del sector tecnológico. En 1991, junto a otros dos socios, creó la compañía tecnológica Grupo Eidos, en la que ejerció distintos puestos. En 2002 fue nombrado Director General y se encargó de la integrar dicha compañía dentro de la multinacional que la había adquirido. A principios de 2009 crea, junto con otros socios, Luarna Ediciones, donde en este momento es su Consejero Delegado.

¿Cómo surge Luarna, un proyecto novedoso en un mercado incipiente como la edición del libro digital?

– Luarna es fruto del trabajo de un grupo de personas que ya habían intentado lanzar una editorial digital durante la primera oleada tecnológica, a finales de la década de los noventa. Entonces, el ordenador o las PDA eran los únicos dispositivos disponibles para la lectura de libros digitales y esta limitación llevó al fracaso a la mayoría de estas iniciativas.

– ¿En qué medida está sujeto este sector al desarrollo tecnológico?

– Desde la invención de la tinta electrónica, que permite una experiencia de lectura mucho más cercana al libro impreso, y desde la aparición de Kindle (el eReader o dispositivo de lectura de Amazon) hace aproximadamente un par de años, se dan las condiciones propicias para relanzar este tipo de proyectos.

– ¿En qué consiste la tecnología de tinta electrónica?

– Es la tecnología que permite crear pantallas tan delgadas y flexibles como el papel y que posibilitan emular de forma óptima la experiencia lectora que tenemos al enfrentarnos a un libro o a la prensa ordinaria en blanco y negro. Está formada por una matriz de millones de cápsulas flotando en un gel, que se estimulan de forma electromagnética mostrando una cara blanca o negra, lo que nos permite representar de forma óptima textos o gráficos basados en blanco y negro o en escalas de grises. Con la tinta electrónica logramos resoluciones de 170 puntos por pulgada, que suponen el doble de las que podemos lograr con una pantalla de ordenador. La pantalla no necesita retroiluminación y dispone de un gran brillo natural, lo que posibilita un ahorro enorme de energía y la posibilidad de visualizar el texto desde cualquier ángulo o incluso fuertemente iluminada por el sol. Esta tecnología reduce la fatiga ocular y permite la lectura de cerca de 8.000 páginas con una sola recarga de la batería del eReader.

– ¿Qué servicios ofrece Luarna?

– Somos una editorial y, como tal, nuestra actividad no se diferencia mucho de la labor de cualquier editorial tradicional, salvo en el formato, que ahora es electrónico y en su modelo de distribución. Además de la edición de libros digitales, recientemente Luarna también ha incorporado a su negocio la distribución de eReaders.

– ¿Cuál es su catálogo de publicaciones?

– En este momento tenemos más de 50 libros editados, unos 20 más en proceso de producción, que estarán listos antes de finales de octubre, y alrededor de 30 más contratados en espera de pasar a producción. Entre los géneros destacan los libros de informática y una serie creada por Luarna, a la que apoyaremos en breve con un premio literario, titulada "España en sus exilios", destinada a recoger el testimonio de aquellos autores que, por una u otra causa, han tenido que exiliarse de este país y realizar en otros su producción intelectual. También hemos hecho un gran esfuerzo en el genero de poesía, con iniciativas como la edición en digital de varios de los títulos receptores del premio de poesía andaluza Aljabibe.  Pensamos que el libro electrónico tendrá una fuerte impronta en el mundo universitario, científico y tecnológico y, por ello, es en esos entornos donde más esfuerzo estamos haciendo. Pero tenemos también una fuerte tendencia personal hacia la literatura y, por tanto, no vamos a abandonar dicho ámbito.

– ¿El formato electrónico admite las mismas categorías que el papel?

– En este momento, exactamente las mismas. Si nos vamos al mundo anglosajón podemos encontrar ya una correspondencia enorme entre lo que se edita en digital y lo que se edita en papel. Lo malo es que en el mundo hispano, las grandes editoriales no han decidido aún lanzarse al ámbito digital. Más bien están haciendo lo posible por evitarlo para mantener su actual modelo de negocio.

– ¿Cuál es el modelo de negocio de Luarna?

– Partimos a principios de año de una idea de negocio muy vinculada al inminente lanzamiento en España de forma masiva de varios readers y del hecho de que los autores tenían en sus manos un nuevo derecho con el que negociar, la explotación digital. En los meses sucesivos a nuestra aparición en el mercado, ambos se vinieron abajo. El primero porque Sony, el principal operador que esperábamos, declinó sacar su dispositivo para la lectura de libros electrónicos en España y, el segundo, porque las editoriales tradicionales presionaron fuertemente a los autores y a sus agentes para que no entraran en experimentos digitales. Estas han sido las razones para un notorio cambio en la estrategia de Luarna, que nos ha conducido a entrar de lleno en el mundo de la distribución de dispositivos para la lectura de obras digitales. Si los demás no traen sus dispositivos a España, nosotros aportaremos nuestro grano de arena. Desde que me hice cargo de la dirección estratégica de Luarna hemos apostado fuertemente por este ámbito, concretado en la firma de un acuerdo con la empresa inglesa Interead para distribuir su dispositivo marca Cool-er en España.

– ¿Qué previsiones manejan para 2009 y para los años sucesivos?

– Nuestras previsiones son que, durante el año 2009, el volumen de negocio de Luarna se aproxime al millón de euros. Dado el fuerte entorno de crecimiento que pensamos que experimentará el libro electrónico en los siguientes ejercicios, nos planteamos objetivos muy ambiciosos para los próximos años. Dichos objetivos también dependerán del crecimiento patrimonial de la compañía, otra de las labores de las que me estoy encargando en este momento. Estamos a la espera de que se produzca la entrada en la sociedad de nuevos importantes inversores que nos ayudarán en ese proceso de crecimiento.

– ¿Qué inversión requiere poner en marcha una editorial de estas características?

– Nosotros iniciamos Luarna como un proyecto de pequeñas dimensiones. La inversión de partida fue mínima, del orden de los cien mil euros. Sin embargo, en este momento las perspectivas derivadas de la nueva vertiente tecnológica hacen muy diferente la situación. El negocio de la importación y venta de readers necesita capital intensivo y ahí, por tanto, las necesidades son mucho más altas.

– ¿Cuánto cuesta un libro electrónico?

– Depende de la obra. Nosotros tenemos títulos desde los 0,65 € el más barato, a 9,10 € el más caro. La mayoría cuestan 3,90 € o 5,20 €. Es decir, aproximadamente entre un tercio y una quinta parte de lo que cuesta ese mismo libro en papel.

– ¿Qué calendario de implantación manejan para el libro electrónico?

– Nosotros pensamos que 2010 será el año del afianzamiento. Lo razonable sería que entre los años 2010 y el año 2011, las ventas de libros electrónicos alcancen un 10% sobre el volumen de venta total de libros.

– El mercado español parece incipiente. ¿Qué cifras de negocio hay actualmente y a cuáles se pretende llegar a corto plazo?

– Lamentablemente, en España hoy día no existen cifras gremiales respecto a la edición y venta de libros electrónicos, frente a las ventas de libros en papel. En Estados Unidos se habla globalmente del 0,6% del total de ventas de libros, pero con un fortísimo crecimiento. Allí, las cifras de venta para el segundo trimestre de 2009 fueron de 37 millones de euros, pero hay que tener en cuenta que esas cifras duplican las del último trimestre de 2008, es decir que el crecimiento es espectacular. Amazon menciona cifras del 10% de sus ventas en digital, respecto a las ventas en papel, y ese creo que debe ser el objetivo perseguible en nuestro país para 2010-2011. Hasta que las grandes editoriales españolas no crean en el proceso, sin embargo, veo difícil alcanzar ese porcentaje.

– ¿Cuáles son las principales ventajas del libro electrónico respecto al tradicional?

– Las ventajas son muy numerosas. La primera tiene que ver con el aprovechamiento del espacio. ¿Quién tiene espacio en su casa, con las dimensiones de viviendas que manejamos hoy, para almacenar los libros que cualquier lector empedernido lee a lo largo de su vida? La segunda es la ecológica: para poder estar en todos los puntos de distribución, las editoriales se ven obligadas a lanzar tiradas enormes que esquilman los bosques, y eso teniendo en cuenta que solo unos pocos best sellers llegan a agotar sus tiradas. La tercera tiene que ver con la descatalogación de títulos: una vez editada en digital una obra, la misma no se agotaría nunca, y siempre estaría disponible para cualquier persona interesada. Por último, otro de los beneficios es la popularización de la lectura, que puede devenir del abaratamiento del libro digital frente al tradicional.

Iván Rubio

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