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| Nº 1304 - 12/1/09 | |
| Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública. | |
Juan José Llona, presidente de la Asociación de Sociedades de Prevención de las Mutuas de Accidente de Trabajo ““ Los datos de siniestralidad colocan a España en niveles no acordes con nuestro mercado laboral” “Aunque quizá no a muy buen ritmo, se reducen los accidentes
laborales mortales o graves en nuestro país”, explica Juan José Llona,
presidente de Asprem cuando se refiere a la elevada siniestralidad española.
Considera Llona que la peculiar estructura productiva, con sectores como la
agricultura y la construcción, del mercado de trabajo implica mayor exposición
a este fenómeno. Señala que la cultura de la prevención es fundamental “desde
edades tempranas por lo que debe formar parte del sistema educativo” para
añadir que “cada vez son más los empresarios que la ven como elemento
estratégico en la gestión”. Por último apunta que un observatorio de las
condiciones de trabajo es una “herramienta imprescindible para luchar contra la
siniestralidad”. |
– ¿ Por qué España se coloca en los primeros puestos de la siniestralidad laboral? – Hay que decir, en primer lugar, que se están reduciendo nuestros índices de incidencia de accidentes mortales o graves, aunque quizás no al ritmo conveniente. Es preciso, sin duda, mayor concienciación, y de ésta se derivará una mayor implicación de todos, y singularmente de los propios interesados. También es cierto que los índices de siniestralidad sitúan a España en unos niveles no acordes con nuestro mercado de trabajo que apuesta, cada vez más, por más y mejores empleos. Esto se debe, además de a nuestra peculiar estructura productiva, con un importante peso de sectores proclives a la accidentalidad, a que aún no se han conseguido plenamente dos de los objetivos que nos deben guiar a todos: la plena integración de la prevención en los sistemas de gestión de la empresa, y la existencia de una auténtica cultura preventiva. |
Al
timón |
Juan José Llona pertenece al Cuerpo Superior de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social. Ha desempeñado puestos de responsabilidad en la Administración del Estado, entre otros, director de la Tesorería del Instituto Nacional de la Seguridad Social. En el sector privado ha ejercido diversas cargos como el de director general de Recursos Humanos y de áreas económico-financieras en sectores de industria e instalaciones y montajes, transportes y seguros y fondos de pensiones. Ha sido además director general de la Asociación Española Contra el Cancer y, en la actualidad y desde 2007, es el presidente de ASPREM, Asociación de Sociedades de Prevención de las Mutuas de Accidentes de Trabajo. |
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– Qué es lo que nos diferencia con el resto de países europeos. – Aparte de esa mayor incidencia de trabajadores en sectores como el de construcción y el agrícola entre otros, se producen diversos criterios para la contabilización de los accidentes laborales. La UE están estudiando la posibilidad de crear un cuerpo estadístico específico y distinto de los que se derivan de los sistemas de protección de cada uno de ellos, toda vez que las diferencias entre unos y otros son muy importantes. Por ejemplo, mientras que en España se contabiliza como accidente de trabajo un ataque al corazón producido en un centro de trabajo, en otros países, como Alemania, esto no ocurre. Esa es por tanto, una de las razones por las que España aparece como uno de los estados con mayor siniestralidad situación que Eurostat, el organismo europeo oficial de estadística, señala que es ficticia, dadas las peculiaridades de nuestro sistema de cómputo, en el que, además, se consideran accidentes de trabajo, los ocurridos "in itinere", a diferencia de otros países. – ¿Es lo suficientemente dura la legislación española? – La Ley española en materia de Prevención de Riesgos Laborales, al igual que la del resto de los países de la UE, emana de la misma Directiva Europea, del año 1989, por lo que creo que el problema de la siniestralidad no está en si la legislación existente es suficiente o no, sino, entre otras cosas, en lograr una mayor eficacia del actual marco normativo, en especial en lo que atañe a las pymes. El problema que se encontraron los empresarios con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales fue su novedad y que no estaba pensada para todo tipo de empresas, inconveniente que ahora, con la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo (2007-2012), está en cauces de resolverse, ya que se contempla dar más practicidad a la norma para conseguir que el sistema de prevención sea sencillo, cercano al empresario y fácilmente comprensible. Con ello las pymes recibirán el apoyo de las Instituciones para el cumplimiento de sus obligaciones, sin merma de las condiciones mínimas de seguridad y salud. – ¿Qué papel debe jugar la cultura de la prevención? – Es fundamental potenciarla. Así lo entiende la propia Administración, que considera que para consolidar una auténtica cultura preventiva, debemos tomar conciencia de que no comienza en el ámbito laboral, sino en etapas anteriores, en especial en el sistema educativo. La propia Estrategia Española de SST a la que hacíamos referencia, en consonancia con la Estrategia Europea, considera que para lograrlo, uno de los pilares esenciales es la formación. La formación en edades tempranas es desde luego mucho más efectiva, y por tanto se hace imprescindible potenciar la formación en materia preventiva. Al respecto tengo que apuntar que ya hay Comunidades Autónomas que están realizando campañas formativas entre el alumnado, como Andalucía, Asturias, La Rioja, Castilla y León, Galicia, etc. Es más, en el seno de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, existe un Grupo de Trabajo de Educación y Formación, constituido a comienzos del año 2008, y esperamos que a lo largo de los próximos meses se realicen los trabajos necesarios para la ejecución de las líneas de actuación contempladas en la Estrategia. – ¿Qué efectos tiene la excesiva temporalidad del mercado laboral sobre la siniestralidad? – Si se analizan en profundidad las estadísticas disponibles en este sentido, se puede observar que, si bien es cierto que hay un porcentaje mayor en la frecuencia de accidentes en los trabajadores temporales que en los indefinidos, el problema de fondo no se encuentra en el tipo de contrato utilizado, sino en el tipo de actividad. Lo que ocurre es que hay sectores productivos que tienen una alta concentración de temporalidad y una alta tasa de siniestralidad, como el de la construcción, y esto provoca un efecto sobre el conjunto de la información estadística. En cambio, si se analiza sector por sector no existen diferencias relevantes en función del tipo de contrato. Es más, en algunos sectores se da una mayor tasa de siniestralidad entre los indefinidos que entre los temporales. – ¿Qué supone la implantación del I Convenio Colectivo Nacional de los Servicios de Prevención Ajenos? – Con la reciente firma del Convenio se ha logrado no sólo la armonización de las distintas condiciones laborales y salariales de los más de 30.000 trabajadores de los Servicios de Prevención Ajenos, a los que hasta la fecha se les venían aplicando convenios de muy distinto origen y procedencia, sino también el reconocimiento y profesionalización de su trabajo. Igualmente este convenio va a ser una herramienta fundamental para homogeneizar y garantizar la calidad de la prevención que se presta en las empresas. Para que se haga una idea, ha sido precisamente este año, después de la publicación en el BOE del Convenio, cuando por primera vez, a través de la Resolución de 7 de noviembre de 2008, se ha reconocido la existencia de este sector como tal a los efectos de la solicitud de subvenciones para la financiación de planes de formación a sus trabajadores. – ¿En qué medida sería efectiva, tal y como usted ha sugerido, la creación de un observatorio especial de las condiciones de trabajo? – Con la reciente creación en el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo del Observatorio Estatal de Condiciones de Trabajo, lo que se pretende es no sólo describir la situación preventiva y su evolución en nuestro país, sino también llevar a cabo un análisis de necesidades que contribuya a elaborar las estrategias y políticas preventivas adecuadas, con la finalidad de prevenir los riesgos y sus consecuencias y mejorar las condiciones de seguridad y salud de los trabajadores. En consecuencia, está claro que se perfila como una herramienta más que puede ser imprescindible para la reducción de la siniestralidad. – ¿Qué papel desempeñan las Sociedades de Prevención de las Mutuas de Accidentes de Trabajo en este momento? – El total cumplimiento de la legalidad en materia de Prevención de Riesgos Laborales, la permanente búsqueda de las mejores prácticas en el ámbito de actuación de los Servicios de Prevención Ajenos, y el propiciar la integración de la Prevención de Riesgos en la gestión empresarial como elemento esencial, son ejes de la actividad como entidades especializadas de las Sociedades de Prevención. Su especialización en la gestión, la experiencia histórica en seguridad y salud laboral, así como la atención que desde siempre se ha prestado a la calidad del servicio ofrecido a las empresas concertadas, es una garantía para contribuir a que estas mejoren sus sistemas preventivos, y todo ello en aras de la reducción de la siniestralidad. – ¿Cuáles son los objetivos de ASPREM para los próximos años? – El objetivo fundamental por el que se creó ASPREM, fue representar y defender los intereses de sus asociados, las Sociedades de Prevención. Con los fines últimos de reducir de forma constante y significativa la siniestralidad, así como de mejorar progresivamente la seguridad y salud en el trabajo, ASPREM seguirá trabajando en los próximos años con especial atención a las reformas normativas que genere la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo.
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