Nº 1299 - 1/12/08
Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública.

Salvador Bellido, presidente de la Confederación General de las Pequeñas y Medianas Empresas

“El ahorro de las pymes se utiliza, prioritariamente, para salvar a las grandes empresas”

“La frase: hay que apoyar a la pequeña y mediana empresa, siempre está ahí   en boca de expertos y políticos pero, lo que necesitamos urgentemente son recursos y financiación”, explica Salvador Bellido presidente de Copyme, patronal de las pymes, que acusa a las entidades financieras de ser excesivamente selectivas para conceder préstamos. “La banca tiene como único objetivo garantizar su propia viabilidad y cierra el grifo del crédito bloqueando la actividad económica”. Respecto al plan anunciado por el Gobierno, Bellido considera positiva la dotación de 30.000 millones pero insiste en que la empresa necesita el ‘circulante’ para hacer frente el “día a día” del negocio para calificar el comportamiento de la pyme de “ejemplar” en época de crisis.

– ¿Se han cumplido las expectativas que había despertado la cumbre del G-20 para las pymes?

– La impresión que hemos sacado de la cumbre del G-20 es que, al menos, hay una toma de conciencia del problema. Dicho esto, lo que no hemos visto, sin embargo, son medidas contundentes para combatir las dificultades; lo que priman son mensajes de tranquilidad y anuncios de que se van a acometer determinadas reformas. Mensajes y anuncios que se alargan en el tiempo cuando, lo que ahora necesitan las empresas, lo que esperan en estos momentos, son soluciones urgentes e incluso colectivas que lleven a activar una acción verdaderamente efectiva. El tiempo corre y hay empresas que no pueden esperar más.

– El apoyo a las pymes no ha sido para nada explícito ¿no es así?

Al timón

Salvador Bellido Macías nació en Málaga en 1943. En 1957 llega a Madrid y, con 14 años, comienza como aprendiz de comercio textil. Tres años después obtiene el título de Cortador, Diseño y Patronaje y en el 61 es nombrado encargado general de la empresa en la que empezó su trayectoria laboral. Entre 1972 y 1992 abre siete negocios de diferente especialización: droguería y perfumería, mercería, moda joven y ropa de niños. En 1987 crea el grupo de Compras de Alimentación: ‘Comas’, dos años después promueve la creación del grupo texti ‘Moda Hombre’. Constituye, entre otras sociedades, ‘Electro-Hispano-Sueca’ y, actualmente es presidente de Copyme desde Sexto Congreso celebrado en 2002.

– La frase: "hay que apoyar a la pequeña y mediana empresa" siempre está ahí, en boca de todos los expertos, de los responsables políticos pero la realidad es que, cuando llegan los recursos, es en última instancia. La sensibilidad de los Gobiernos la acaparan las dificultades de las grandes multinacionales, en concreto el sector del automóvil. Se dejan aparcados los problemas de millones de pymes que en el caso español suponen más del 80% de nuestro sistema productivo. La contradicción se da, por tanto, en el propio mensaje.

– Ustedes acusan a las entidades financieras de ser excesivamente selectivas a la hora de conceder préstamos. ¿En qué situación se encuentran?

– Es así y la situación se acentúa en estos momentos. Lo cierto es que, por determinadas circunstancias económicas como ocurre ahora, las empresas necesitan liquidez para el circulante, una liquidez que en otras ocasiones si han tenido a través de líneas de crédito. A día de hoy, sin embargo, no es así y se ven estranguladas.

– El plan de apoyo a las entidades financieras ¿se está trasladando, tal y como se esperaba, a las empresas?

– Lamentablemente, no. Ni el pequeño empresario, ni tampoco los consumidores, está viendo más flexibilidad, ni más disponibilidad bancaria a la hora de pedir créditos. La preocupación mayor que tiene en estos momentos la banca en garantizarse a sí misma la viabilidad. No son conscientes de que, cerrando el grifo a las empresas, bloquean también su propia supervivencia. El ciclo se rompe. Lo cierto es que, en tiempos de crisis, de dificultades, la responsabilidad de la pyme está siendo ejemplar en términos generales. Se mantienen las plantillas agotando prácticamente todos sus recursos, incluso individuales. Las empresas no se pueden permitir el lujo de prescindir de sus profesionales.

– ¿Qué opina del plan de ayuda a las pymes anunciado por el Gobierno?

– Vemos bien, como no, la dotación de 30.000 millones de euros para el año que viene. El problema está en el mecanismo de urgencia con el que se debe desarrollar. Esa cantidad de dinero que se va a poner a disposición de las empresas se debe activar exigiendo un plan de viabilidad, que garantice un futuro, una situación de continuidad, lo que han hecho en los últimos años las entidades financieras, y no enredándonos en otros requisitos. Se deben extremar las precauciones pero atendiendo la demanda necesaria de financiación.

– Está claro que necesitan dinero para el día a día. ¿Lo consiguen?

– Cualquier empresario hace un esfuerzo de modernización, no se puede estar fuera del mercado. Una inversión que en algunos casos no se analiza como debiera, como ocurre en otras compañías de más magnitud, sino que sencillamente se hace por impulso y no por la perspectiva de negocio. Pero la empresa se tiene que mantener y lo tiene que hacer día a día. Por ejemplo, existen mecanismos en todas las CCAA para agilizar la atención a las pymes, lo que tiene que suponer un objetivo prioritario y lo que yo echo precisamente en falta.

– ¿Sería bueno establecer un plan similar al de la banca para la pyme?

– Hay una pregunta que se hacen en este momento todos los pequeños empresarios: con mis ahorros depositados en los bancos o cajas, y con una necesidad imperiosa de retorno hacia las pymes, ¿por qué su destino es finalmente el rescate del sistema financiero?. No deja de asombrarnos, entre otras cosas, que el ahorro mayoritario en nuestro país, el que ha generado en un 80% la pequeña y mediana empresa sea utilizado prioritariamente para las compañías más grandes. La solidaridad es buena, por supuesto, pero debe empezar por nosotros mismos. No se puede consentir que los créditos que conceden los bancos, si los conceden, se den a intereses del 10% todavía. La rebajas de tipos de interés, el descenso del euribor, no se traslada a las empresas ni existe la esperanza de que así sea, al menos en este momento.

– ¿Cómo les afecta la morosidad de determinadas administraciones, como los ayuntamientos?

– La Administración Pública, ya es tradición, paga siempre tarde. Lo que pedimos es, por tanto, más agilidad en los pagos sobre todo para no estrangular la viabilidad de la empresa y las que, de alguna manera, de ella dependen. De esta manera, ante el endeudamiento de los ayuntamientos, sobre todo de algunos que no han sido en absoluto previsores, notamos los efectos de la morosidad. 

– ¿Cómo contempla la posibilidad de que las pymes coticen en Bolsa para obtener financiación que les falta?

– Es una buena salida. Pero, no todas las pymes podrían hacerlo. Hay un grupo que, por su organización, si podrán acceder a ese mercado y poner su 'bien hacer' en manos de un accionariado que confía en ella y le da vitalidad financiera. En España, sin embargo, de los 3 millones y medio de empresas que existen, el 50% tiene únicamente uno o ningún empleado, por lo tanto no presenta el perfil adecuado para plantearse esa posibilidad.

– ¿Qué le parece el incentivo de los 1.500 euros por contratar a un desempleado en determinadas condiciones?

– Cualquier incentivo es bienvenido porque habrá un grupo de determinadas empresas que podrán acogerse a él. Sin embargo hay otras que no, porque su principal esfuerzo está dirigido a mantener los actuales puestos de trabajo, sus plantillas. Un último sondeo realizado por Copyme, en concreto en el sector servicios, pone de manifiesto que para las próximas fiestas de Navidad, la contratación va a caer un 30%, comparando las cifras del año pasado. El empleo eventual que caracteriza este periodo, que se concentra en estas fechas, va a ser mucho menor que en 2007. Se trata de una demanda de empleo temporal, beneficiosa para el consumo, ya que los ingresos obtenidos se dedican, en un tanto por ciento muy elevado, a cubrir los gastos precisamente navideños. Hay que ser sinceros y manifestar que no estamos ante una actuación responsable de nuestros políticos para hacer frente a esta situación.

– ¿Qué es lo que urgentemente necesitan las pymes? ¿Qué demandan al Gobierno?

– Necesitamos que el consumo se reactive imperiosamente. Necesitamos, por supuesto, los préstamos de las entidades financieras, cuya viabilidad está garantizada por el Estado tras la aprobación recientemente del plan de apoyo, y que los filtros para conceder créditos sean mucho menos estrechos. Cualquier empresa que presente una cuentas saneadas, incluso las que presenten dificultades pero que estén avaladas por su buena trayectoria, tienen que obtener la liquidez necesaria para sobrevivir, urgentemente. En estos momentos, la aplicación de las medidas anunciadas se alarga de manera vital en el tiempo para las empresas.

A.S.A

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