Nº 1297 - 17/10/08
Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública.

Antonio  Álvarez, presidente de Interfunerarias

“Tenemos una cuota de mercado superior al 20%”

Como muchas empresas del sector, Interfunerarias tiene un marcado carácter familiar. Su presidente, Antonio Álvarez, señala que el negocio de servicios funerarios es como otro cualquiera en cuanto a negocio, “con sus gastos, sus beneficios y sus ingresos, pero no es igual que los demás porque requiere mayor atención y sensibilidad”.  En su afán por ofrecer un servicio de calidad, la compañía ha desarrollado uno de los sistemas de gestión de funerarias más completos que hay en España en estos momentos, a lo que hay que añadir los programas de formación continua “para que todos nuestros empleados sean auténticamente profesionales”, puntualiza Álvarez. La compañía facturó el año pasado 13,5 millones de euros.

– El origen de Interfunerarias se encuentra en Ávila, en el negocio de servicios funerarios fundado por su familia en 1885 ¿Cómo ha evolucionado?

– Somos ya cinco generaciones dedicándonos a esta actividad. Por tanto, hay una tradición familiar. Mi padre murió en 1969, y tenía una funeraria al estilo de las que había antiguamente en todas las ciudades pequeñas, era un negocio familiar y directo. Se fue ampliando, salimos a la provincia y empezamos a ocuparnos de todo lo relacionado con los servicios funerarios, teníamos, y seguimos teniendo, la delegación de Ávila de la compañía de seguros Ocaso. Posteriormente, dimos el primer salto importante con la idea de

Al timón

Antonio Álvarez es una persona inquieta y un entusiasta de su trabajo. “Yo vengo a mi despacho a las nueve de la mañana y me voy de noche”. Ha sido presidente del Real Ávila de Fútbol durante cuatro años y vicepresidente de la Cámara de Comercio de Ávila, que precisamente este año ha premiado a Interfunerarias como la mejor empresa de la provincia. Le gusta el golf pero su gran afición son los caballos, “tengo una yeguada en Ávila y participamos en concursos morfológicos, en algunos hemos obtenido medallas de oro; me encantan los caballos”, afirma.

instalar el primer tanatorio privado, que fue en Ávila. Esto, que ahora es algo normal, hace 30 años no lo era, no se entendía qué era y para qué era necesario un tanatorio. Entonces, había dos en toda España, uno en Barcelona y otro en Madrid. Yo vi esa necesidad, y lo cierto es que en muy poco tiempo se empezó a utilizar con normalidad, principalmente por la comodidad que supone.

El sector funerario ha sido tradicionalmente muy cerrado, pero con su liberalización en toda España se abrieron muchas posibilidades de ofrecer nuevos servicios. Con esas aspiraciones, tomé la decisión de venir a Madrid. La verdad es que fue un salto muy importante, porque pasamos de tener cuatro o cinco empleados en Ávila a cerca de 200, que es la plantilla que tenemos actualmente.

– En estos años se han producido cambios importantes en el sector ¿Qué aportan ustedes?

– Mi preocupación cuando llegamos a Madrid era ver qué posibilidades de aceptación tenía lo que ya estábamos haciendo en Ávila con gente que conocíamos, porque en las ciudades pequeñas nos conocemos todos; quería ver qué se pensaba aquí de ese cambio en los servicios funerarios.

Después vimos la posibilidad de montar un tanatorio y tuvimos la suerte de localizar un terreno que pensamos que era el idóneo. Con el tanatorio de San Isidro, que se inauguró en 2005 y que está ubicado junto al parque de San Isidro y al lado de los cementerios de San Isidro, Santa María, San Justo y San Lorenzo, empezamos a ofrecer los que ya teníamos en Ávila, que no era más que intentar que las familias estén siempre atendidas, cuidando el mínimo detalle, poniéndonos en el lugar que nos corresponde por el momento que atraviesan. Hoy, Interfunerarias y el tanatorio de San Isidro no son más que lo que la gente que ha pasado por aquí ha podido comprobar.

Somos la primera empresa de servicios funerarios de Madrid que obtuvo la  certificación ISO 9002 por la calidad de sus servicios. Precisamente, una de las cosas que hacemos es enviar a las familias un cuestionario para que nos digan qué les ha parecido el servicio, dónde creen que hemos estado bien y qué fallos podemos haber tenido. Y tengo que afirmar que la inmensa mayoría nos dicen que han recibido un trato excelente. Ahí es donde comprobamos el éxito de Interfunerarias.

– ¿Qué papel ocupa la formación de la plantilla?

– En nuestro afán por estar al día, hemos desarrollado con medios propios uno de los programas de gestión de funerarias más completos que hay en España en estos momentos. A esto hay que añadir los programas de formación continua para que todos nuestros empleados sean auténticamente profesionales: atención a las familias, atención telefónica, prevención de riesgos, cursos de calidad, cursos de protocolo o inglés funerario, sin olvidar los arreglos florales, que se realizan a través de la empresa Don Zoilo Floristas Artesanos, que forma parte del grupo. 

La formación es una de las máximas prioridades de Interfunerarias para poder dar la mejor calidad en sus servicios, con una atención totalmente personalizada. Tenemos responsables de diferentes parcelas, todas son importantes, pero para mí la fundamental es la que está relacionada con la atención a los familiares desde que entran aquí hasta que se van. Mi verdadera preocupación es ofrecer el mejor servicio a las familias, tienen que ser tratadas todas por igual, tienen que ser atendidas, cuidadas y mimadas. Un fallo en un servicio de este tipo no se olvida nunca. Sin embargo, si se hace bien lo reconocen también y lo exteriorizan. Nuestro éxito está sin duda en la atención de nuestro personal. 

Las inversiones en I+D son otros de los retos de la compañía. Éstas se centran, entre otros aspectos, en procesos de gestión informática o en el seguimiento de rutas de los vehículos.

– ¿Cuál es el volumen de facturación y qué posición ocupan en el mercado?

– Estamos haciendo alrededor de 8.000 servicios anuales. En Madrid hay 27.000 fallecidos al año y nosotros tenemos una cuota de mercado del 20%. Además de la sede central ubicada en el Tanatorio de San Isidro, Interfunerarias dispone de varias oficinas administrativas. A esto se une la gestión de varios tanatorios en la Comunidad de Madrid (Valdemorillo, El Escorial y Villanueva de la Cañada) y los servicios funerarios en la Costa del Sol (Marbella y Estepona), Cantabria (Santander y Torrelavega) y Toledo.

En cuanto a la facturación, en 2007 alcanzamos los 13,5 millones de euros.

– ¿Cuánto han invertido en el tanatorio de San Isidro?

– En total, hemos invertido 12 millones de euros para poner en marcha este tanatorio.

– ¿Tienen planes de exportar su modelo a otros países?

– De momento, queremos consolidar y de-sarrollar nuestro negocio en España. Nuestro plan más inmediato será otra instalación en Madrid. La verdad es que tenemos muchas visitas de delegaciones de países de todo el mundo que vienen a ver nuestras instalaciones, y yo encantado de enseñárselas porque  se han convertido en un referente.

En España han llegado grupos inversores que han comprado pequeñas empresas que ya existían. Esto es un cambio importante que demuestra que el sector despierta interés entre los inversionistas.

– ¿Qué servicios son los más demandados?

– Casi el 70% de la población española tiene un seguro de decesos. Por lo tanto, sabe el servicio que tiene contratado, y nosotros le informamos de en qué se compone ese servicio. Todo lo que no incluye ese seguro, es privado. Por tanto, nosotros les mostramos para que puedan decidir  las distintas unidades,  coronas, coches de duelo, esquelas en la prensa, horario, etc., para ultimar ese servicio. Después, empezamos a tratar a la familia. Tenemos un servicio permanente abierto 24 horas, y acudimos al lugar que nos indiquen para empezar el servicio, acompañando siempre a la familia.

– ¿Les está afectando la crisis?

– Como he comentado, un 70% de la población española tiene un seguro, con lo cual no-sotros tenemos que dar ese servicio que ya tienen contratado. En cuanto a los servicios que no incluyen los seguros, los particulares, es posible que se note algo, pero creo que nunca se escatima darle a un familiar lo último. De momento, no tenemos problema, la verdad es que lo que hacemos ahora es lo mismo que hemos venido haciendo.

– ¿Cuál es la proyección de Interfunerarias a corto plazo para distinguirse del resto del sector?

– Cualquier ampliación de nuestro negocio siempre estará basada en lo que tenemos como muestra, que es Interfunerarias y el tanatorio Parque de San Isidro. Nuestra idea es extrapolar este modelo a otras ciudades españolas donde no existen servicios como los que nosotros ofrecemos aquí, pero con la misma garantía y calidad. Esta es una labor que lleva tiempo y siempre lo haremos con recursos propios, pero, en este momento, con mucha prudencia. Interfunerarias es una empresa totalmente familiar, no tenemos socios externos.

El negocio de servicios funerarios es como otro cualquiera en cuanto a negocio, tiene que tener sus gastos, sus beneficios y sus ingresos, pero no es igual que los demás porque requiere mayor atención y sensibilidad. De ahí, que no haya tanta gente capaz de entrar en esta actividad por la esclavitud, el negocio en sí, por la dedicación que requiere, por la atención a los familiares... Yo no puedo estar más contento por tener este negocio, aunque no lo no escogí, fueron mis padres. 

– Interfunerarias es la principal empresa del Grupo Antonio Álvarez, ¿qué otras actividades desarrollan?

– El grupo está compuesto por distintas sociedades, pero la principal actividad está en el sector funerario. Además de la delegación de una compañía de seguros en Ávila, tenemos también una gran planta para lápidas, panteones, etc., una empresa que se dedica a la floristería, todo relacionado con nuestra actividad principal, que es la que nosotros conocemos de verdad.

Marce Redondo

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