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| Nº 1296 - 10/10/08 | |
| Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública. | |
Cristobal Montoro, portavoz de Economía del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados “El Gobierno debe pactar con los agentes sociales una reforma similar a la del 97” “Esto no es un plan de crisis, son un conjunto de decisiones deslavazadas, inconexas e incoherentes”. Es la opinión de Cristobal Montoro, portavoz de Economía del Grupo Parlamentario Popular, sobre las últimas medidas anunciadas por el Gobierno. Para Montoro es el momento de utilizar el diálogo social “no como burladero, sino como escenario para hablar de nuevas formas de contratación y de negociación colectiva”. Explica además el portavoz de Economía del PP que el plan de apoyo al sistema financiero “debe dar a conocer la identidad de los bancos y cajas que acudan a la subasta puesto que se utilizan recursos públicos” y precisa también que el Ejecutivo se equivoca al considerar que “un mayor gasto es sinómino de más crecimiento”. |
Qué opina de las últimas medidas anunciadas por el Gobierno? – Son un mal remedio para lo que es la auténtica enfermedad: el paro. Lo que ha ocurrido en términos de empleo en el mes de octubre es una verdadera debacle y ante esta situación otra vez nos encontramos frente a la improvisación. Hay que exigirle, por tanto, al Gobierno un plan de lucha contra el desempleo no propuestas para moratorias, aplazamientos a todos los que, por falta de una política económica rigurosa, están engrosando las listas del INEM. Esto no es un plan anticrisis, son un conjunto de decisiones deslavazadas, inconexas e incoherentes. Por ejemplo, bajar las retenciones a los hipotecados en el IRPF no es reducirlo, tal y como propone el PP, desde el comienzo de la legislatura. |
Al
timón |
Cristobal Montoro nació en Jaén el 28 de julio de 1950. Es Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid, además, de Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Cantabria. Es nombrado Secretario de Estado de Economía en 1996 hasta 2000 y Ministro de Hacienda desde 2000 hasta 2004. Eurodiputado hasta marzo del 2008, en la actualidad, es portavoz de Economía del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados, Coordinador de Economía del Partido Popular y Vicepresidente del PP de Andalucía. |
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– Diagnostico de la situación. – Los hechos nos dan la razón, no hemos exagerado en ningún momento sobre la gravedad de la crisis, que es doble. Estamos muy afectados por la situación financiera internacional, con una restricción del crédito especialmente seria para los países que tenemos un déficit exterior por cuenta corriente tan elevado, del 10% del PIB. También por una crisis interna, de caída de consumo, del sector de la construcción e industrial que está ya en recesión. Esto da lugar a lo que yo denomino: la crisis perfecta en el sentido metafórico, la tormenta perfecta porque es la combinación de la situación exterior con la interna que se enfrenta al avance más rápido del desempleo que se ha vivido en la economía española. Esta es una coyuntura de extrema gravedad. Nadie podrá decir, por tanto, que el Partido Popular no ha tenido razón cuando, desde haca bastante tiempo, advertía de las consecuencias que se iban a traducir, sobre todo, en un aumento del paro tan serio como sufrimos. – ¿Cómo califica el papel que juega el diálogo social desde el comienzo de la legislatura? – El Gobierno utiliza el diálogo social como un burladero. El morlaco está en la plaza y el que tiene que torearlo esta fuera de la arena. El Ejecutivo lo que debe hacer es gobernar con diálogo social, por supuesto, pero gobernar. No se puede pretender que los agentes sociales tomen las decisiones que le corresponde tomar a Rodríguez Zapatero. – ¿Habría que abordar una nueva reforma laboral? ¿Serían partidarios de abaratar el despido? – En las circunstancias que estamos viviendo deberíamos promover una reforma laboral en línea con la que se hizo en 1997 promovida por el Gobierno del PP y acordada con los agentes sociales. Esta reforma dio lugar a un nuevo contrato estable definido por empleadores y sindicatos, con bonificaciones de seguridad social y tributarias, con un número de días de indemnización por despido inferior a los que ya existían y que fue un éxito, en unas condiciones muy complicadas. Supuso que el crecimiento económico en España se tradujera en niveles nunca vistos de creación de empleo. En el año 2000, con un crecimiento del 4%, se crearon 700.000 empleos. Habría que hablar con los agentes sociales sobre cuestiones como la negociación colectiva que tenemos, si es la correcta o no, o si las formas de contratación son suficientes, etc. Esta es una de las propuestas que le hace Mariano Rajoy a Zapatero y, esta, es la manera de gobernar en una situación de crisis. – ¿Cuáles son las exigencias del PP para respaldar totalmente el Plan de apoyo a las entidades financieras? – Este es un Plan que arranca de la reunión del presidente del Gobierno con los banqueros. Al parecer, no tenía nada previsto hasta que se cita con ellos y algo importante le debieron contar. Tras el encuentro el presidente anuncia todo un proyecto de actuación financiera que no había consultado con el PP. Las conversaciones previas que yo mantuve con el vicepresidente Solbes no iban por ahí, desde luego. Aún así, nosotros respondemos que vamos a facilitar que se adopten medidas en España de carácter excepcional siempre que haya control, transparencia y que realmente los recursos se destinen, no a garantizar los beneficios a las entidades bancarias, sino a financiar a familias y empresas. Nos hemos puesto a trabajar con el Gobierno en el desarrollo reglamentario relativo a la constitución del fondo de deuda y las subastas, operación que está en marcha. Quedan cuestiones abiertas, por supuesto, porque estamos creando un procedimiento del que no existen antecedentes. Hemos diseñado un instrumento muy parecido al que actualmente tiene el BCE con una diferencia: que en España se movilizan recursos que proceden de deuda pública, lo que exige una serie controles no sólo financieros, sino políticos. – Dicen algunas entidades, opinión que comparte el Gobierno, que no hay que desvelar las entidades que acudan a la subasta. ¿Qué le parece? – Yo no valoro las declaraciones de banqueros sino lo que dicen los responsables políticos de mi país. Supongo que lo que dice el secretario de Estado de Economía es lo mismo que digo yo, es decir, que el instrumento tiene que ser discreto en tanto que sea aplicado para que funcione. En lo que es la subasta no debe haber publicidad sobre los que concurren porque eso puede perturbar el sistema, y acudirían en función de sí les conviene que se sepa o no, y no de su situación objetiva de liquidez, supongo que David Vegara quiere decir esto. Yo, sin embargo, considero correcto que en un momento dado se de a conocer la identidad de quienes acudan al Plan porque se están utilizando recursos públicos y, por tanto, ha de ser una información muy pertinente. – Sobre los PGE, ustedes hablan de que podrían haberse ahorrado algo más de 1.300 millones, ¿en qué partidas concretas? – En gastos de personal a través de una reducción de la oferta pública de empleo sobre la que programa el Gobierno y, fundamentalmente, en el capitulo de compra de bienes y servicios y en el de transferencias corrientes. Estas son las grandes rúbricas que nosotros estamos cuantificando. No entendemos al respecto una subida del fondo de Contingencia que se puede mantener en niveles del año pasado, no hay que darle más capacidad a imprevistos que no se han producido a no ser que el Ejecutivo llame imprevisto a la crisis económica. Lo fácil, ya sabemos, es gobernar gastando y el Sr Solbes quiere gastar cada año un 9% más, por lo tanto, reducirlo al 3% le parece una heroicidad. – ¿El déficit estará por encima del 3% el año que viene? – Yo no tengo pronósticos propios pero existen los que todos conocemos y que ponen encima de la mesa que, en 2009, nos vamos al 4%, con una tasa de paro del 15% y del 17% en 2010. Y es que, tal y como van las cosas, si esto no se interrumpe es posible que lleguemos a tocar todas estas dramáticas cifras. Si vemos como cae la recaudación el 16% en lo que va de año, ¿qué hay que hacer con el gasto público?, pues recortarlo y, eso, no lo está haciendo este Gobierno porque está convencido de que así se promueve el crecimiento económico. – ¿El PP apoya que España esté presente en el G-20? – El PP apoya que España esté en G-8. Cuando yo formaba parte del Gobierno el presidente consideraba que este era un objetivo que había que conseguir y, luego, otro presidente, Rodríguez Zapatero, dos años después, restaba importancia a esa meta porque, a su juicio, no era relevante en ese momento. No da igual, en el caso de la cumbre de Whasington, estar por méritos propios que de manera estrambótica lo que supone una anormalidad. Hay que trabajar en serio y dejar de buscar la foto. – La inflación baja al 3,6% ¿Cómo lo interpretamos? – Que baje la inflación es buenísimo. Que lo hace porque no hay actividad económica, malísimo, la paz de los cementerios. En estas circunstancias sin crecimiento, los precios al 3,6, siguen siendo descomunales, si estamos en recesión con este nivel de inflación no nos podemos felicitar. Ha bajado por el impacto del petróleo, de acuerdo, la factura del país se abarata pero, lo más importante, es que no hay crecimiento y que el número de desempleados sigue aumentando. – ¿Hasta cuando hay margen para bajar tipos? – Lo primero que hay que hacer es felicitarse. Es un mensaje que ha repetido constantemente el PP, que el BCE debe bajar los tipos siempre mientras que las políticas nacionales acompañan en la lucha contra la inflación, un argumento que hemos manejado desde el partido siempre y cuando estuvieran flanqueadas por reformas pertinentes para contener los precios. Ana S. Arjona |
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