Nº 1295 - 3/10/08
Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública.

Raymond Torres, director del Instituto de Estudios Laborales de la OIT

“Aportamos más que tecnología: generamos valor de negocio”

La  actual crisis financiera puede elevar aún más la ya de por sí enorme brecha entre ricos y pobres. Así de rotundo se muestra Raymond Torres, director del Instituto de Estudios Laborales de la OIT (Organización Internacional del Trabajo). A su juicio, “ una causa importante de la desigualdad de ingresos es la globalización financiera”, que no sólo no ha logrado contribuir al aumento de la productividad mundial ni al crecimiento del empleo, sino que ha intensificado la inestabilidad financiera. También ha contribuido a esta enorme desigualdad de ingresos en el mundo “la evolución del gobierno de empresa, especialmente la aplicación de un sistema de retribuciones basadas en el rendimiento para ejecutivos y directores”. De hecho, entre 2003 y 2007, el salario de los gerentes ejecutivos estadounidenses experimentó un crecimiento real del 45%, frente a la subida del 15% de los salarios de los ejecutivos ordinarios y el ascenso del 3% del salario del trabajador norteamericano promedio.

– ¿ Cuándo Cuáles son las referencias más destacadas del último informe elaborado por la organización?

 – Se trata del estudio más exhaustivo sobre la desigualdad de ingresos a nivel mundial realizado hasta el momento por el Instituto. El mismo examina el salario y el crecimiento en más de 70 países desarrollados y en vías de desarrollo. Además, hace un llamado a adoptar medidas de largo plazo para avanzar hacia una economía más equilibrada, incluyendo la promoción del Programa de Trabajo Decente de la OIT que vincula las políticas económicas, laborales y sociales, lo cual permitiría impulsar el empleo y mejorar los ingresos y su distribución.

El informe dice que el empleo mundial aumentó en 30 por ciento entre comienzos de los años 1990 y 2007, pero agrega que también se amplió la brecha de ingresos entre hogares ricos y pobres. Es más, comparado con anteriores períodos de expansión, los trabajadores recibieron una cuota menor de los frutos del crecimiento económico, dado que la participación de los salarios en el ingreso nacional disminuyó en la gran mayoría de los países para los cuales se tienen datos.

Al timón

Raymond Torres (Francia), fue nombrado Director del Instituto Internacional de Estudios Laborales en septiembre de 2007. Nació en 1960. En 1984, obtuvo un Diploma en Economía Matemática y Econometría en la Universidad de París. Posee un título, obtenido en 1982, del Institut d’Etudes Politiques de Toulouse, Francia. Ocupó el cargo de «chargé de cours» en Economía en la Universidad de París-Dauphine. Antes de trabajar en la OIT, trabajó en la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), primero como economista en el Departamento de Economía, yulteriormente como Economista Principal y luego Director de la División de Análisis y Políticas de Empleo de la OCDE. En el marco de este último empleo, fue director de publicación del informe Employment Outlook de la OCDE, y estuvo a cargo de la reevaluación de la publicación Jobs Strategy de la OCDE. Entre 1997 y 1999,  trabajó en la OIT como jefe del Grupo de Trabajo sobre las dimensiones sociales de la globalización, que desembocó en la publicación de siete estudios por país y de un informe de síntesis.

 – ¿ En los próximos años podríamos asistir a una mayor diferencia entre los ricos y los pobres ?

– La actual crisis financiera puede elevar aún más la ya de por sí enorme brecha entre ricos y pobres. Además,  una parte importante del coste de la crisis recaerá sobre cientos de millones de personas que no se han beneficiado del fuerte crecimiento económico experimentado en los últimos años.

Está claro que  la crisis financiera representa en estos momentos una de las mayores amenazas para la economía mundial en la historia. Los esfuerzos para superar la crisis actual son bienvenidos y, en principio, deberían ayudar a evitar otra Gran Depresión.

Aunque, si bien las medidas de rescate del sector financiero son importantes, también lo es abordar la dimensión estructural de la crisis. Mientras el costo de las medidas para rescatar el sistema financiero recaerá sobre todos, los beneficios del precedente periodo de expansión estaban distribuidos de manera desigual,.   afirma en el informe Raymond Torres, director del Instituto de Estudios Laborales de la OIT

 – ¿A quienes está afectando con mayor virulencia la crisis financiera?

– La actual desaceleración de la economía mundial está afectando de manera desproporcionada a los grupos de bajos ingresos. Entre 1990 y 2005, cerca de dos terceras partes de los países experimentaron un aumento de la desigualdad de ingresos y durante el mismo periodo la brecha entre el 10% de los asalariados con ingresos más altos y el 10% con los más bajos aumentó en un 70% de los 73 países que analiza el informe.

 Una causa importante de la desigualdad de ingresos es la globalización financiera, que no sólo no ha logrado contribuir al aumento de la productividad mundial ni al crecimiento del empleo, sino que ha intensificado la inestabilidad financiera.

  En los años 90, las crisis del sistema bancario fueron diez veces más frecuentes que a finales de los turbulentos años 70. El costo de este aumento de la inestabilidad, por lo general, lo pagan con creces los grupos de bajos ingresos. Experiencias anteriores sugieren que la pérdida de empleos ocasionada por las crisis del sistema financiero fue especialmente grave, con efectos más duraderos en los grupos más vulnerables".

 – ¿ En qué medida ha contribuido  la empresa a la desigualdad existente?

– También ha contribuido a esta enorme desigualdad de ingresos en el mundo la evolución del gobierno de empresa, especialmente la aplicación de un sistema de retribuciones basadas en el rendimiento para ejecutivos y directores.

El resultado de todo esto ha sido un excesivo repunte de los salarios del personal de dirección de las empresas. De hecho, entre 2003 y 2007, el salario de los gerentes ejecutivos estadounidenses experimentó un crecimiento real del 45%, frente a la subida del 15% de los salarios de los ejecutivos ordinarios y el ascenso del 3% del salario del trabajador norteamericano promedio.

De esta forma, en 2007, el gerente ejecutivo medio de las 15 mayores empresas de Estados Unidos percibió un sueldo más de 500 veces superior al del empleado medio, diferencia que en 2003 era de 300 veces. La OIT detecta que estas situaciones también se dan en Alemania, Australia, Países Bajos, Sudáfrica y Hong Kong.

 – ¿Las políticas iniciadas en los diferentes países?

– La brecha entre ricos y pobres también se debe a políticas internas en materia laboral, social y fiscal. La capacidad de negociación de los empleados se ha debilitado, incluso en naciones donde escasea la mano de obra, y el régimen impositivo es cada vez  menos progresivo en la mayoría de los países.  En este sentido, una alta densidad sindical, unida a una estructura más coordinada de negociación colectiva y a una mayor cobertura de los convenios tienden a ser asociados con menores niveles de desigualdad.

La desigualdad de ingresos es un problema que puede asociarse con tasas de delicuencia más altas, menores expectativas de vida y, en el caso de los países pobres, con malnutrición y una elevada probabilidad de que los niños se vean obligados a abandonar la escuela para buscarse un trabajo.

– ¿Cuál es el mayor desafío político? 

– Ante esta percepción generalizada que tienen muchos países de que la globalización no es buena para la mayor parte de la población, lo consideramos que el desafío político es el de garantizar incentivos apropiados para trabajar, aprender e invertir y, al mismo tiempo, evitar desigualdades de ingresos socialmente dañinas y económicamente ineficientes.

– En definitiva, ¿ las cosas se ponen feas?

– La principal conclusión del informe es que las desigualdades de los ingresos han crecido excesivamente y se prevé que aumenten todavía más como resultado de la crisis financiera. En el corto plazo, la crisis reducirá la desigualdad de los ingresos al disminuir los valores de las acciones y recortar o eliminar los bonos del sector financiero, incluso los empleos en esa industria.

¿Que actividad tiene Scope?

– Demasiada desigualdad debilita el principal motor del crecimiento económico -la demanda doméstica- y socava a la sociedad en general al fomentar la inestabilidad y el delito. El respaldo político para las políticas pro-crecimiento como el comercio y la inversión extranjera directa, que son importantes para el crecimiento económico, puede ser debilitado si la clase media y los grupos de ingresos bajos piensan que no reciben los beneficios del crecimiento producido por esas políticas pro-crecimiento".

M. Tortajada

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