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| Nº 1287 - 8/9/08 | |
| Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública. | |
Francisco Aranda, presidente de Agett (Asociación de Grandes Empresas de Empleo Temporal) “La tasa de paro repuntará al 12,5% a finales de año” La tasa de paro, actualmente situada en el 10,4%, repuntará cuatro puntos en el cuarto trimestre de 2008, hasta el 12,5%, y en el conjunto del año se destruirán 300.000 empleos netos, según el Avance del Mercado Laboral de agosto que elaboran conjuntamente Analistas Financieros Internacionales (AFI) y la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (Agett). De cumplirse estas previsiones, las estimaciones realizadas por el Gobierno en el último cuadro macroeconómico, revisado a finales de julio, se verán ampliamente superadas. De hecho, el Ejecutivo prevé que la tasa de paro se sitúe este año en el 10,4% y en el 12,5% en 2009, porcentaje que Afi-Agett estima que se alcanzará este mismo año. |
– ¿Qué le parecen las cifras de paro del mes de agosto?. – Son unas cifras alarmantes. No nos han sorprendido mucho, porque nosotros ya llevábamos más de un año avisando. Pero lo importante ya no es discutir sobre cifras, es momento de formular e implantar medidas que nos permitan vislumbrar una salida ante semejante situación porque en muchos casos hay dramas familiares. De hecho, una medida esencial consiste en permitir el desarrollo de una colaboración entre nuestras empresas y el SPE (Servicio Público de Empleo) para incrementar su efectividad. Y, en caso contrario, que nadie se sorprenda si en diciembre nos encontramos con tres millones de parados registrados. |
Al
timón |
.Francisco Aranda se licenció en Ciencias de la Información y se graduó en Dirección y Administración de Empresas. Cuenta con una larga experiencia en el mundo empresarial, en el cual ha desempeñado distintos puestos entre los que cabe destacar el de Director General de Reuters Health en España. Actualmente es Presidente de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT), miembro de la Junta Directiva de la CEOE, miembro del Comité Ejecutivo de la Confederación Europea de Agencias Privadas de Empleo (Eurociett) y del Comité de Diálogo Social Sectorial de la Comisión Europea. |
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– Del último estudio de Agett se desprende que lo peor en cuanto al empleo está aún por llegar... – Sí. Podríamos decir que ahora lo que observamos son los síntomas, pero la enfermedad está en plena fase de desarrollo. Aun así, estamos a tiempo de encarrilar la situación; pero para ello es necesario que seamos plenamente conscientes de que nos estamos enfrentado a una crisis anómala y muy seria. Anómala porque nos encontramos con tres crisis simultáneas: una, financiera importada; otra, de precios que surge por el incremento descontrolado de la inflación, cuya causa la encontramos en el petróleo y demás materias primas; y, otra tercera, completamente endógena provocada por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria que junto con la crisis financiera ha provocado un parón absoluto en el sector constructor que ya ha contagiado a todos los sectores productivos de nuestra economía. No obstante, no podemos olvidar que España arrastra, además, unos problemas estructurales que han contribuido al deterioro de la productividad. – ¿Que escenario barajan hasta 2009? – Nos encontramos en un contexto incierto en la medida en que el volumen de pérdida de actividad y de empleo no lo conocemos con exactitud, pero sí puedo afirmar que estamos inmersos en una tendencia claramente decreciente. A día de hoy estimamos que no se crearan más de 100.000 empleos de media en este año y en 2009 tendrá lugar una destrucción de empleo considerable (entre el -1% y el -2%). Por otro lado, la tasa de paro superará el 12% a finales de 2008 y será del entorno del 14% en 2009. – Las medidas anti-crisis puestas en marcha por el gobierno no parece que estén surtiendo efecto. ¿Considera que son las adecuadas? – El problema es que no ha habido medidas profundas y coordinadas a través de una gestión económica del problema, lo que ha surgido habido es una gestión política. Nosotros estamos dispuestos a colaborar con el Gobierno y a aportar nuestros recursos, como pasa en el resto de Europa. No podemos olvidar que nosotros tenemos un compromiso con la sociedad y, por ello, estamos elaborando un documento con medidas concretas que ayuden a facilitar la salida de esta compleja situación. – Los parados que llegan a las empresas agrupadas en Agett, ¿Tienen algún perfil determinado? - La mayoría de los nuevos desempleados provienen del sector de la construcción y su nivel de cualificación suele ser escaso o muy específico para un puesto de trabajo en particular; en definitiva, son desempleados con bajos índices de empleabilidad que habría que haber dotado de una formación alternativa bajo demanda hace un año, para evitar el elevado número de desempleados que tenemos hoy. Pero en España tenemos aún muchas trabas legales para poder desplegar todos nuestros recursos y, entre ellas, está que no podemos trabajar en la construcción. Los jóvenes son otro colectivo que está perdiendo empleo a fuertes ritmos aunque, en general, todos los colectivos se están viendo afectados, desgraciadamente. Lo más importante ahora es que las transiciones entre el desempleo y el empleo sean lo más reducidas en el tiempo. – Ustedes reclaman poder trabajar con las administraciones públicas. Q ue aportaría al desempleado y al Estado? – El Consejo Económico y Social señaló en 2004 la existencia de una creciente y excesiva temporalidad en las Administraciones Públicas que sobrepasa lo que vendría justificado sus necesidades de garantizar el servicio ante las necesidades técnicas, coyunturales y urgentes. Las consecuencias que podemos extraer de este análisis son: que nuestra participación reduciría la temporalidad; eliminaría de la precarización del empleo y, como efecto de ambas consecuencias, acabaría con las formas fraudulentas de externalización de servicios que no se realizan mediante el concurso de actividades con una entidad propia prestada por auténticas organizaciones empresariales, sino que se hace a través de otras fórmulas que suministran personal para desempeñar los servicios propios de la Administración. Tenemos que denunciar que muchas de las empresas contratistas de la Administración son empresas ficticias. De modo que el prestamismo laboral ilegal ha reaparecido con fuerza en el sector público, debido a la prohibición de contratar con ETTs. – ¿Qué sería necesario para cambiar esa situación? – En primer lugar, visión social y voluntad política para afrontar los problemas con medidas profundas que aporten soluciones. No podemos olvidar que no existe medida más social que el empleo, el cual a su vez es un generador de bienestar colectivo a través de cotizaciones que pagamos todos los empleados. Así mismo, el empleo es el mayor vector de integración social, y digo esto pensando especialmente en los inmigrantes. – ¿Como están funcionando las ETTs de otros países sí rienen esa posibilidad ? - Con excelentes resultados. Nosotros ofrecemos una multitud de oportunidades al ciudadano: seguridad, garantías, oportunidades de mejorar su empleabilidad y capital humano, en parte, porque las ETTs son el único sector que está obligado a invertir en formación (el 1% de su masa salarial y el 0,25% por convenio colectivo, cantidades que las empresas de AGETT duplican invirtiendo en formación voluntaria). Las empresas de AGETT (Adecco, Alta Gestión, Eulen Flexiplan, Laborman, Randstad y Start People) invierten en formación 21,6 millones de euros al año. En 2007, hemos formado con esta inversión a 171.000 trabajadores. Por otro lado, tampoco podemos trabajar en España en actividades denominadas de riesgo como la construcción o la sanidad, a pesar de que el informe de los expertos, previo al último Diálogo Social, decía que nuestra siniestralidad era comparativamente inferior que la temporalidad directa. Además, en Francia, por ejemplo, la construcción es el tercer sector más importante para nuestras empresas. – ¿Por qué en España no se quiere esa posibilidad ? - Creo, honestamente, que todos los actores del mercado de trabajo han hecho un gran esfuerzo por entender nuestros argumentos y transmitir que el sector ha evolucionado en positivo. En este sentido, tanto UGT como CCOO han hecho un esfuerzo importante, pero falta la voluntad necesaria para tomar las decisiones. En la declaración del diálogo social de la pasada reforma laboral, se acordaron medidas que no se han desarrollado. En concreto, se acordó crear una mesa junto con los sindicatos para impulsar las políticas activas de empleo, pero esa mesa no se llegó a constituir nunca. De haberse hecho, la situación actual de muchos desempleados sería menos problemática. Dicha declaración del diálogo social, que va a cumplir cuatro años, sostenía que para alcanzar este objetivo había que "asegurar la adecuada cooperación y coordinación entre agentes públicos y privados, movilizando y optimizando los recursos disponibles para lograr mayores niveles de eficiencia en las políticas de empleo". A día de hoy, estas propuestas se han retomado y estoy convencido que con el consenso de todos se llevarán a cabo de una vez por todas. Para ello, es necesaria una mayor voluntad política. Las empresas que conforman AGETT tienen su infraestructura (868 oficinas distribuidas por todo el territorio nacional -que son más que la suma de las que tienen todos los Servicios Regionales de Empleo de las CCAA-) y su experiencia disponibles, pudiendo empezar ya a ofrecer soluciones para los desempleados. M. Tortajada
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