Nº 1283 - 14/7/08
Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública.

Ana González Patiño, directora gerente de AEFAM


“La construcción modular se adapta mucho mejora los períodos de crisis”

 

La Asociación Española de Fabricantes y Arrendadores de Construcciones Prefabricadas Modulares (AEFAM) se creó en febrero de 2007 para convertirse en referente de un sector que cuenta con grandes posibilidades de crecimiento, pero cuyo reconocimiento en España es todavía escaso. Entre los retos de la Asociación a corto plazo, Ana González Patiño destaca agrupar en un mismo CNAE a todas las empresas de construcción modular y realizar un primer estudio de mercado que saque a la luz el verdadero potencial de las más de 300 compañías que se dedican a esta actividad en España. Por otro lado, González Patiño asegura que la actual crisis inmobiliaria les va a resultar beneficiosa, ya que este sector es mucho más adaptable a los períodos de crisis al no tener que hacer un desembolso económico durante tanto tiempo como en una construcción tradicional y a que los plazos de ejecución son mucho más rápidos.

– ¿Por qué se crea la Asociación y cuáles son sus objetivos?          

– Hace cinco años ya hubo un primer intento de constituir una asociación que integrara a un gran número de empresas fabricantes de prefabricados modulares y de alquiler de módulos y que no formaban parte de ningún sector. Pero fue en septiembre de 2006 cuando, por fin, se unieron siete empresas, dando lugar a la Asociación, que se fundó en febrero de 2007.

Ahora somos catorce miembros. En España calculamos que existen 300 empresas relacionadas con la construcción modular y nuestro objetivo para este año es llegar a contar con las 30 compañías más representativas.

El objetivo es dar a conocer en España la construcción modular que, a diferencia de otros países como EE UU y el norte de Europa, no

Al timón

Ana González Patiño se incorporó al proyecto de AEFAM en septiembre del 2007, donde ocupa el cargo directora gerente. Desde este puesto, es la responsable de gestionar todas las acciones que se desarrollan desde la Asociación. Ana González es asesor jurídico en materia socio-laboral, graduado social, y ha realizado diversos cursos que complementan sus conocimientos aportándole experiencia y especialización en el ámbito de las relaciones laborales, recursos humanos y gestión empresarial. A lo largo de su carrera profesional, ha desempeñado diversos puestos directivos y de responsabilidad dentro del sector de la formación informática, destacando dentro de ellos la dirección de Anecor Global Services y Anecor Viajes,  la dirección de Auladat en Madrid así como su paso por el Instituto Cibernos y  por Professional Training.

está demasiado extendida ni reconocida, y siempre se la considera peyorativamente. AEFAM lo que busca es convertirse en el referente de la construcción modular, en el interlocutor con las Administraciones Públicas, en definitiva, en una asociación que represente al sector.

– ¿A qué se debe el escaso reconocimiento que tiene la construcción modular en España?

– En España, no se reconoce la construcción modular porque se la asocia con algo temporal, endeble, algo útil para socorrer unas necesidades en un momento dado, cuando, por el contrario, se trata de técnicas innovadoras, modernas, muy estudiadas y con una alta tecnología. Además, hasta ahora no ha habido una continuidad en ese tipo de construcción pero, hoy en día, está empezando a ser un sector muy fuerte con muchas posibilidades.

– ¿Qué ventajas aporta frente a la construcción tradicional y qué sectores son sus principales clientes?

– Construcción es nuestro principal cliente, desde los módulos de obra hasta los promocionales; después está la industria y las Administraciones Públicas. Estas últimas utilizan mucho la construcción modular porque no existe variación en cuanto a presupuestos iniciales ni a tiempos de entrega de una obra. Asimismo, las variaciones en cuanto a diseño son nulas, la siniestralidad laboral se reduce enormemente porque todo está mucho más controlado y los residuos de las obras se reducen considerablemente. La construcción modular también se adapta a cualquier clase de climatología y orografía y es sostenible. Los materiales de estas edificaciones son reciclables, fáciles de trasladar y su mantenimiento es más fácil. Además, cualquier idea que se tenga y que un arquitecto sea capaz de plasmar se puede hacer.

– ¿Qué clase de construcciones son las más demandadas y en qué regiones?

– Hay que decir que un grupo importante de las empresas que forman parte de las construcciones modulares son los alquiladores de módulos, principalmente casetas de obra, gasolineras, construcciones de obra... Por el contrario, la vivienda no es una actividad muy importante, aunque supone una alternativa muy viable.

También se demandan, por igual en toda España, restaurantes, naves industriales, colegios, hospitales, etc., ya que una construcción modular es muy fácil de trasladar, de ampliar y de reducir. En cuanto a las empresas, el mayor número se encuentra en la zona centro, Asturias, Valencia, Barcelona y Andalucía. Por otra parte, la construcción modular española está muy reconocida en el exterior. La mayoría de las empresas son exportadoras y cada vez se están abriendo más al exterior.

– ¿La crisis inmobiliaria está beneficiando al sector?

– Tenemos los dos extremos. Por un lado, la crisis nos va a beneficiar porque la construcción modular es mucho más adaptable a los períodos de crisis, ya que no hay que hacer un desembolso económico durante tanto tiempo como en una construcción tradicional y los plazos de ejecución son mucho más rápidos. Por otra parte, sí nos puede afectar porque la construcción tradicional es nuestro principal cliente y si éste no avanza, evidentemente, una parte de la construcción modular se va a ralentizar o incluso a parar.

Nosotros queremos en-frentarnos a la crisis de forma muy positiva. La crisis hay que gestionarla, o bien te moderas y buscas otros nichos de mercado, que los hay, o tiras hacia delante hasta que acabe el ciclo. Las empresas sabían que esto iba a pasar y la mayoría estaban preparadas para afrontar el descenso en la construcción.

– ¿Se ha producido en cambio en la demanda en estos últimos años?

– Así como en 2005 la venta estaba por encima del alquiler de módulos, en 2006 esto se dio la vuelta debido a la fuerte promoción inmobiliaria que hubo y las casetas de obra, promocionales, etc. se dispararon. Pero ahora estamos volviendo otra vez a la venta y cuando se estabiliza la venta frente al alquiler es porque la inversión es más estable, no hay tanta movilidad de módulos.

– ¿Cuáles son las cifras del sector y qué previsiones de crecimiento tienen?

– En estos momentos es muy difícil hacer previsiones de crecimiento porque no existe un estudio exhaustivo de lo que es esta actividad, aunque individualmente sí vemos que el sector está creciendo. Por ejemplo, han crecido mucho los módulos en alquiler, un 36% entre 2005 y 2007, hasta alcanzar 56.000 módulos. Asimismo, el número de metros cuadrados de instalación fabril ha aumentado en ese mismo período de 486.000 a 544.000 metros cuadrados, lo que demuestra que la actividad en este campo ha seguido creciendo. Este incremento del 4% en instalaciones es consecuencia de que el sector está facturando más. Del mismo modo, hemos pasado de 55 delegaciones y centros de trabajo en 2005 a 63 en el año 2007, lo que significa que las empresas están expandiéndose tanto dentro como fuera de España.

– ¿Cuáles son los retos de AEFAM?

– En estos momentos, estamos haciendo un estudio de mercado sobre 200 empresas y vamos a intentar que nos concedan un CNAE (Clasificación Nacional de Actividades Económicas) para este tipo de empresas, ya que ahora estamos en 14 CNAE distintos. También, estamos buscando ayuda financiera, pero por no tener un CNAE hay muchas subvenciones que no nos van a dar porque van dirigidas al sector de la construcción y muchas de nuestras compañías no forman parte del CNAE de la construcción.

Por otro lado, también estamos haciendo otro estudio sobre el Código Técnico de la Edificación. En construcción industrializada no tenemos problemas porque todas nuestras edificaciones lo cumplen, pero sí en construcciones más pequeñas. Nos hemos reunido con el CSIC y el Instituto Torroja para ver de qué forma el código puede afectar a estas construcciones más pequeñas y más temporales, como las casetas de obra o de promociones.

– ¿Qué necesitan las empresas para formar parte de la Asociación?

– Hasta ahora, deben tener en alquiler al menos 500 módulos anuales y facturar más de seis millones de euros. No obstante, seguramente en la próxima asamblea que tendremos en octubre rebajemos estos requisitos, porque hay muchas empresas familiares y pequeñas que no los cumplen y nuestro objetivo es que estén todas representadas en la asociación.

M. Martínez
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