Nº 1265 - 10/3/08
Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública.

Montse Tarrida, consejera delegada y gerente de Benfumat

“Los profesionales deben intervenir en la gestión de la empresa familiar”

La empresa Benfumat, integrada en el Grupo Semon,  desde su creación hasta la fecha de hoy, siempre ha estado dirigida por mujeres, unas directivas que han situado a la compañía en una posición de liderazgo en el mercado español de salmón ahumado de alta gama a lo largo de sus veintiséis años de vida.  Con una facturación de 9 millones de euros en el 2007, la empresa mantiene un crecimiento del 15% y unas expectativas de evolución similar para los próximos ejercicios. Su liderazgo en España no es gratuito,  buena parte del mismo viene determinada por las fuertes inversiones en I+D, que en el año 2006 alcanzaron la cifra de casi medio millón de euros y que han sido  destinadas, principalmente, a la optimización del proceso productivo.

Ustedes han incrementado la facturación en un 15% en 2007, ¿Qué previsiones de aumento tienen para el año en curso?

– Las previsiones que tenemos para el  2008 están alrededor del 15%. Creo que ese incremento  mantiene una línea de crecimiento que nos parece adecuada. Aunque últimamente se está diciendo que hay crisis, podemos decir que en lo que respecta a nuestros productos, de momento no la notamos. Es más, tanto el consumo como la venta están aumentando.

– ¿A qué parte de la cadena del proceso productivo se destinan las inversiones que realizan?

– Nosotros, por decirlo de una manera clara, la totalidad de nuestras inversiones van a  seguridad alimentaria. Esto quiere decir que realizamos grandes inversiones en el laboratorio para poder controlar la materia prima que utilizamos. Buscamos mucho la

Al timón

Montse Tarrida, consejera delegada y gerente de la empresa Benfumat, de 56 años, y licenciada en Derecho por la Universidad de Barcelona, tiene una experiencia dilatada en la gestión de la empresa familiar, en la que desembarcó en 1982, después de realizar diversas tareas profesionales en otras actividades. Lectora de prensa internacional en el desaparecido Noticiero Universal, pasó posteriormente a crear la empresa Tresemon, una importadora de productos  de alimentación provenientes de todo el mundo. En 1990, se incorpora de lleno al Grupo Semon, y en 1992 asume la dirección general de Benfumat, consolidando la marca y dándole una proyección internacional que mantiene hasta el día de hoy y que la situa como un referente de calidad en la producción de productos ahumados.

seguridad del consumidor y además de esa seguridad, también  controlamos microbiologicamente la materia prima que llega. También controlamos en tiempo real la producción, es decir, como se aplican  los elementos  que intervienen en el proceso de producción, para así,  si fuera necesario, poder corregirlo. Otro elemento muy importante es el control de la combustión, que nunca puede pasar de entre 30 y 40 grados porque sino el humo en vez de ser una aportación saludable se convierte en indeseable.

– ¿Qué inversiones dedican a la actividad de I+D?

– Mucha. Nosotros lanzamos al mercado uno o dos productos al año,  y siempre lo que buscamos es dar satisfacción a las necesidades del consumidor. El consumidor quiere novedades y Benfumat es la  firma, del mercado español, que ofrece el surtido más amplio de productos. Y esta apuesta por la ampliación de la gama de productos, nos ha llevado este año a invertir medio millón de euros en el departamento de I+D.

-¿Cómo está distribuida la producción de salmón en Benfumat con respecto a otros productos?

– Nuestra producción está centrada principalmente en el salmón, que ocupa un 70% de la producción. El bacalao ocupa el 14% y un conjunto de otros productos ocupan el 16% restante. Como tenemos una gama muy amplia, hay un sector de distribuidores, de puntos de venta a los que les ofrecemos todo el  abanico de pescado ahumado.

– ¿Cuál es su porcentaje de ventas en el mercado nacional?

– En el mercado nacional, y en lo que respecta al salmón, nuestra cuota ronda el 90%  de todo lo que nosotros producimos y el resto lo exportamos a Europa y a Estados Unidos, donde estamos muy contentos de exportar  porque hacer llegar un producto perecedero a ese país, que además tiene salmón de acuicultura y salvaje, que nos quieran comprar a nosotros nos llena de orgullo.

– ¿Ha crecido el consumo de salmón en el mercado nacional?

– Sí, creo que ha crecido desde que la mujer trabaja. Siempre digo que es un producto  muy feminista, porque te permite realizar diferentes platos con poco esfuerzo. Es evidente que con el poco tiempo que se dispone hoy en  día,  un producto tan saludable, dietético y que además cuenta con la calidad del salmón elaborado por Benfumat da mucho juego en la cocina tanto a las  mujeres como a los hombres, que por cierto se empiezan a incorporar a la cocina de una forma habitual y son compradores que  cuando compran buscan la calidad por encima de cualquier otra consideración

– El mayor consumo de ahumados se produce en Cataluña, Madrid y Andalucía, ¿A qué es debido? 

– Nosotros nacimos en Barcelona como proveedores del grupo Semon y posteriormente decidimos ampliar el mercado a toda Cataluña. Después nos instalamos en Marbella y abrimos una delegación junto con un distribuido. Posteriormente abrimos una pequeña delegación en Madrid acompañando a Semon. La implantación de Benfumat y Semon han ido muy unidas.

– ¿Las tiendas de lujo como Semon están consolidadas o notan los efectos de altibajos del mercado?

– Siempre, en el mercado en el que nosotros estamos instalados, afecta más la psicosis de crisis que la crisis en realidad.

– El producto que ustedes comercializan es salmón salvaje o está criado en piscifactorías?

– Ambos. El salvaje, actualmente, siempre viene congelado por cuestiones legales de ámbito mundial. Aunque la verdad, hoy día los procesos de congelación están tan bien hechos técnicamente, que no afectan al producto en su esencia más natural. Es posible que en el pescado fresco se acuse una diferencia organoléptica pero en el salmón salvaje después de pasar por el proceso de ahumado, la congelación por la que ha pasado la materia prima resulta inapreciable y la calidad del producto es excelente. Benfumat tiene una línea de productos, Benfumat Nature, en la que se consigue recrear que el crecimiento del salmón se realice de la manera más parecida a como crece el salmón salvaje. Y eso es debido a que en una piscina hay un menor número de salmones lo que les permite un mayor movimiento y esto redunda en la firmeza de la carne, que da una textura exquisita al salmón y a que la alimentación que toman es rigurosamente controlada para que la calidad de estos salmones sea excepcional

– ¿En España no hay piscifactorías que se dediquen a la producción de salmón?

– No, porque nuestras aguas son demasiado calientes.

– Que complejidad de gestión y de futuro tiene una empresa familiar?

– Es una cuestión compleja. Mi madre es la primera generación y yo soy la segunda. Y en estos momentos cada una gestiona una línea de negocio. Ella gestiona la empresa Semon y yo la empresa Benfumat. Eso no quiere decir que ella en Benfumat no participe. No está en la gestión diaria, pero  participa y además le rindo cuentas porque ella es la propietaria de la Empresa. Igual que yo también participo en Semon en el consejo de administración y en la gestión de los grandes banquetes.

– El salmón  es un producto perecedero, ¿cómo condiciona la producción de este tipo de alimento en el mercado?

– Eso nos obliga a tener una producción semanal. El pescado nos llega el lunes, la producción termina el miércoles por la noche y vendemos los  jueves y viernes. Tenemos acostumbrados a los clientes a que sus pedidos se cumplimentan esos dos días. Nosotros pretendemos que el producto llegue al consumidor final con no más de diez días desde su producción.

– Sin embargo, el salmón ahumado tiene una vida más larga.

– Sí, tiene una duración de treinta días y es microbiologicamente excelente y de gusto también, lo cual no quiere decir que la calidad entre el día 1 y 15 sea mejor que a la de entre el 15 y el 30, desde que se produce.

– Hay un dicho que sostiene que la primera generación de una empresa familiar es quien la crea, la segunda la consolida y la tercera, la vende. ¿Están ustedes en alguna de estas situaciones?

– Gracias a Dios, no. Yo tengo dos hijos, ninguno de los dos en este momento está en el negocio familiar, ni hacen nada relacionado con la actividad de nuestras empresas. Pero estoy muy contenta de que así sea  porque me gusta que mis hijos hagan se dediquen a otras actividades profesionales que les son suficientemente rentables como para no necesitar vender la empresa. La vida profesional es muy larga. Por eso creo que la tercera generación es importante que haga otras cosas y que se forme en lo que le guste, que se codeen con otras realidades y fuera del entorno de la empresa familiar. Ellos vendrán a la empresa cuando consideren que tienen que venir y si quieren venir aportando al grupo todo lo que hayan aprendido en su vida laboral.

– Uno de los problemas principales de este tipo de empresas es la sucesión en los equipos directivos. ¿Es positivo que la gestión de una empresa familia  esté gestionada por directivos profesionales?

– Desde mi punto de vista veo muy positivo que intervengan gestores profesionales de ramas concretas y específicas. No creo que sea bueno que en la gestión haya un gerente familiar, un director financiero familiar, un director comercial familiar, todo familiar. Para mí, la figura del director financiero ha de ser externa.

– ¿Por qué?

– Porque un profesional externo es más objetivo en los aspectos financieros. En Benfumat la directora financiera es una mujer que cuando yo sueño, ella me pone los pies en el suelo. Racionaliza mucho más las decisiones a tomar. Con respecto a la tercera generación que puede venir, mis hijos, son los dos muy creativos, si se incorporan al grupo necesitarán un apoyo externo en la parcela económico financiera. Estoy convencida que mi madre no lo necesitó porque partía económicamente  de cero. Yo no he partido de cero, y es muy diferente cuando sabes que cuentas con un respaldo monetario,

– ¿A las mujeres en altos cargos directivos se les pone más trabas que a los  hombres?

– Yo, francamente no he notado nada.

Fabián Nevado

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