![]() |
|
| Nº 1175 - 27/3/06 | |
| Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública. | |
|
Juan José Guibelalde, presidente de AECOC
Fundada hace 28 años, AECOC, asociación de fabricantes y distribuidores, cuenta hoy con más de 22.000 empresas que en conjunto facturan más de 150.000 millones de euros, lo que supone cerca del 20% del PIB en España. Actualmente, AECOC está promocionando el nuevo chip de identificación de productos, el EPC, que “revolucionará primero los almacenes y después los puntos de venta”, señala Juan José Guibelalde. |
– AECOC fue creada en 1977 para ofrecer un lenguaje común, el código de barras, a fabricantes y distribuidores ¿cuál ha sido su evolución desde entonces? – Nació para cubrir una necesidad muy sentida. La persona que estaba en la tienda necesitaba saber el precio de las cosas, el comercio se desarrollaba y era necesario un procedimiento automático para identificar productos y precios. En aquél momento había una tecnología, que en Estados Unidos llevaba ya 10 ó 12 años, una fórmula estándar, que era el código de barras. En España, un grupo de empresarios, identifica esta tecnología disponible como una gran solución, con la garantía de que el proceso no tenía ningún riesgo porque ya estaba funcionando con éxito en otros países. |
Al
timón |
|
|
|
|
Aquello se desarrolló y la industria vio
que no solamente era una necesidad de la distribución, de sus clientes, sino
también para su propio control de stock. Hubo un problema tecnológico
importante, pero se hizo un trabajo
conjunto, estandarizando procesos, y se vio que había muchas cosas que resolver
juntos. Esto dio lugar a unos comités de trabajo donde se empezaron a tratar
temas de logística, estandarización, factura electrónica, el EDI, transmisión
automática de datos... Es decir, partiendo de un inicio muy concreto, hemos
dado un salto para trabajar en la
búsqueda de mejoras en la cadena comercial. Somos 22.000 asociados, fabricantes
y distribuidores, que representamos el 20% del PIB de este país, hay unos 14
grupos de trabajo donde 500 personas se dedican a la búsqueda de soluciones
técnicas que proponen al consejo para mejorar la calidad. Por tanto, hemos
hecho de una necesidad, buscar una fórmula de leer y codificar productos, un
entorno de colaboración y trabajo conjunto hasta llegar a la asociación que hay
tenemos. – ¿Qué proyectos tiene hoy la asociación? – Tenemos proyectos de dos tipos. Uno es
responder a las necesidades sentidas por la sociedad, que cambia a una
velocidad enorme. Es decir, trabajamos temas puntuales para dar respuesta al
consumidor, y al mismo tiempo vemos por dónde va la tecnología. Por ejemplo, la
nueva tecnología del EPC, el nuevo chip de identificación de productos, más
potente que el código de barras, es un sistema de identificación que
revolucionará los almacenes de las empresas y los puntos de venta. Con este
sistema tendremos toda la información de nuestros productos. Este salto
tecnológico es de una magnitud enorme. AECOC está promoviendo en España este
sistema, basado en la radiofrecuencia de identificación. – ¿Va a sustituir esta tecnología al código de barras? – Así como el código de barras nace en Estados Unidos y los demás países fueron alineándose, ahora tenemos la ventaja de que este sistema se ha estructurado a nivel global mediante GS1, antes EAN Internacional, la asociación que lidera a nivel mundial el desarrollo e implantación de estándares para los negocios. En este mundo global, las multinacionales no quieren tener una solución en Europa y otra en otros continentes porque el flujo de materiales es constante. Por tanto, se trata de que estas nuevas tecnologías y protocolos sean aceptados a nivel global con una solución estándar. Su historia y buen hacer, han permitido a
AECOC estar presente en el GS1 donde se
están trabajando protocolos de futuro en
base a que la tecnología de
Las empresas tienen un montón de existencias en base a una estimación de ventas. Sin embargo, la disponibilidad de esa información en tiempo real les permite planificar en base a necesidades reales y no a expectativas. Por tanto, el salto tecnológico que podemos dar en los próximos diez años es enorme. No decimos que la “etiqueta inteligente”
vaya a sustituir al cien por cien al código de barras, pero qué duda cabe que
poder tener, apretando una tecla en un ordenador, la existencia actualizada es
de un enriquecimiento enorme. Habrá campos de actuación donde se impondrá este
sistema en cinco o diez años, pero, por ejemplo, en una biblioteca puede seguir siendo razonable el uso del
código de barras. – ¿Preocupa la seguridad alimentaria? – La sociedad actual quiere tener total
garantía y, por tanto, un campo de acción a corto plazo que preocupa en Europa
es el tema de la seguridad alimentaria. Ahí tenemos el compromiso de trabajar
todos los que hemos hecho estándares, fabricación y distribución, incluso hemos
creado una agencia permanente de vigilancia y seguridad alimentaria. En AECOC
tenemos procesos internos para detectar cualquier problema y retirar un
producto de las estanterías en 24 o 48 horas sin crear alarma social. – ¿Y la gripe aviar? – No tiene nada que ver con nosotros. En
España, de momento, no hay nada. Es un tema que no se encuentra en los aspectos
de seguridad alimentaria que nosotros tratamos, es previo. No estamos
trabajando en este tema porque no nos compete, es un asunto de salud animal. – Pero ¿qué ocurre si ese producto animal es procesado y entra en la cadena de distribución? – Ahí entra la trazabilidad. Desde el 1
de enero de 2005 todos los fabricantes tienen la obligación de garantizar la
trazabilidad. Esto quiere decir que los productos deben tener procedencia,
lotes, fecha, etc. Con ello, el distribuidor tiene toda la información que
necesita para garantizar la seguridad alimentaria. Cuantas más alertas haya
mejor para la salud del país, porque quiere decir que existe una prevención. En
España se han producido el año pasado 130 casos de alarma, más que antes, pero
esto es bueno porque quiere decir que se controla más.
– ¿Qué sectores se han ido incorporando a AECOC, además del alimentario, en estos años? – AECOC empieza con gran consumo, alimentación, droguería y perfumería, pero hoy estamos hablando de ferretería, de restauración, de bibliotecas, universidades... La factura electrónica no es exclusivamente para alimentación, ya que unas 4.500 empresas podrían estar abandonando ya el archivo de papel para cumplir con la normativa de la retención de la documentación durante cinco años. Todavía es poco, pero en 2005 se dobló el número de usuarios de la factura electrónica. Estamos hablando de un ahorro de 60 millones de euros anuales. De ser exclusivo de gran consumo, el concepto AECOC está siendo ampliado a otras actividades económicas. – ¿A qué se va a dedicar el centro de investigación que ha abierto AECOC en Barcelona? – Esa tecnología de futuro que es el EPC se está desarrollando a nivel global. El Competence Center que hemos montado en Barcelona es para simular, estudiar y probar diferentes procesos tecnológicos y equipos para que cuando pasemos del test de laboratorio a la industria tengamos todas las incógnitas desarrolladas a nivel piloto, sin coste, para que cuando hagamos una aplicación industrial pueda ser extendida a otras empresas. Queremos hacer todos los ensayos previos en este centro. Es un laboratorio para ensayar no bases tecnológicas, que se estudian por otro lado, sino bases racionales de aplicación. Lo cual evita sobrecostes y errores. Lo que queremos en AECOC es que las diferentes soluciones sean estándares para el conjunto del sector. Hay que decir que la experiencia de AECOC
es única en el mundo. Es curioso porque los españoles somos individualistas y,
sin embargo, estamos trabajando conjuntamente para mejorar. Estamos sentados en
una misma mesa y tratamos de encontrar
la más eficiente relación entre producción y distribución. Esta buena relación
se ha dado en otros países solo en el tema de la codificación, pero no en la
búsqueda de soluciones logísticas, trazabilidad y seguridad alimentaria. Ahí
somos pioneros. Marce Redondo |
|