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| Nº 1171 - 27/2/06 | |
| Entrevista en la última página del semanario con directivos de empresas, sectores económicos o Administración Pública. | |
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José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur
El sector turístico español se enfrenta a una situación de cambio que implica varios retos a medio-largo plazo. Señala José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur, que España, en cuestión de precios, se puede homologar a Europa por lo que uno de los factores clave que favoreció el crecimiento explosivo del sector en los años 70 y 80, ya no lo es en estos momentos. Los destinos líderes de nuestro mercado han sobrepasado en algunos casos la línea roja, explica, lo que exige replantearse procesos de reconversión consensuados con los agentes sociales implicados. Respecto a una posible comparación entre el momento que vive el sector turístico con el fenómeno de las deslocalizaciones en nuestro país, Zoreda dice que sería equivalente si disminuyera la llegada de visitantes. En este sentido advierte de que los indicadores de éxito que miden el buen funcionamiento turístico son los días de permanencia, el dinero gastado y los efectos multiplicadores que tiene cada euro que se deja el turista. El vicepresidente de Exceltur está seguro de que 2006 será, al menos, tan bueno como 2005. |
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-¿Cómo está el sector turístico en estos momentos?. ¿Cuál es su diagnóstico? – Está en una situación de cambio que conlleva varios retos a medio-largo plazo sobre todo en el ámbito de sol y playa que representa el 70% del total de estor turístico español y que se tiene que enfrentar a una competencia internacional creciente. El 30% restante, que incorpora turismo de congresos, turismo cultural, tiene unas oportunidades de recorrido enormes. Tenemos, por tanto, dos grandes líneas de productos: la que tradicionalmente ha sido el principal sostén que está sujeto a un cambio en los fundamentos competitivos que fueron el modelo de éxito en los últimos años se ve favorecida, últimamente, por circunstancias adversas en nuestros países competidores que hacen que, lo que denominamos renta de seguridad-país, estimulen una mayor afluencia extranjera. La segunda, como hemos mencionado antes,congresos y cultura, sobre la que percibimos un importante desarrollo que ya se está produciendo en estos momentos. – ¿Podemos hablar de caída de la competitividad del mercado español?
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España es un país que en este aspecto es homologable, cada vez más, a Europa y por lo tanto uno de los factores claves que en los 70 y 80 fue fundamental para nuestro crecimiento explosivo ya no se da en estos momentos. Hoy ya no somos tan baratos y, al mismo tiempo, existe una oferta creciente que nos hace perder competitividad en precios. Por lo tanto, hemos perdido competitividad en clave precio. Desde el punto de vista del atractivo de nuestros destinos de sol y playa, algunos pioneros, se ha sobrepasado la línea roja en términos de madurez del producto y en algunos casos, principio de obsolescencia de ciertos destinos lo que exige procesos de reconversión amplios y muy consensuados. Si queremos seguir jugando a "precio" lo único que conseguiremos es devaluar nuestra calidad y así es imposible la sostenibilidad a medio y largo plazo. Hay que apostar por una estrategia de diferenciación renovando el producto, los modelos de gestión de la demanda, entendiendo que esta demanda ya no quiere tallas únicas. – ¿Son reconvertibles esos destinos? ¿Hay experiencias que puedan servir de ejemplo? – No. No hay muchos lugares en el mundo que hayan experimentado una eclosión en su crecimiento tan rápido como en España en un modelo específico de turismo masivo como es nuestro caso. No hay muchos ejemplos de reconversión. Lo más parecido puede ser Miami que en los años 60-70 era una zona muy degradada, sobre todo determinados lugares de la ciudad que en estos momentos son los más glamurosos porque han sufrido una importante reconversión en los últimos 25 años, en la que edificios abandonados hoy son parte de las construccionesmás explendorosas covertidos en hoteles de lujo, por ejemplo. Hay que replantearse, por tanto, actuaciones urbanísticas de notable calado para definir lo que queremos ser dentro de 25 años en vez de crecer a ritmo de una demanda continúa. Ahora han cambiado las reglas de juego porque ya no nos vienen a comprar o no en la medida que lo hacían los grandes mayoristas, ahora hay que salir a vender a clientes individuales. El producto en algunos casos han
envejecido, tenemos que reprocesar y
tenemos que controlar mejor a dónde queremos ir, es decir, qué queremos que sea
el litoral levantino, el litoral de Mallorca, de Canarias, de
– En el sector turístico, el equivalente de la deslocalización sería que no nos llegaran turistas. Si nos atenemos a las estadísticas oficiales, cada año, vienen más turistas extranjeros, hablamos de unos números parciales que nos ofrecen, por tanto, lecturas parciales. Lo que hay que contar no es el número de cabezas que pasan por la frontera sino el número de días que se quedan en España. Lo que ocurre, por tanto, es que cada vez hace falta que lleguen más personas para que se sigan quedando los mismos días que se quedaban los que nos visitarion año pasado. En 2005 se han superado los 55 millones de visitantes pero ,esos 3 millones más, apenas han mejorado el número de noches si tenemos en cuenta los datos de 2004. Los indicadores de éxito son los días de permanencia, primero, segundo cuánto se han gastado y tercero, esta derivada es incluso para nota, qué efectos multiplicadores tiene cada euro que se deja el turista. No es lo mismo un retirado que viene a vivir en su casa y probablemente consume servicios médicos, que no se cuentan, que una persona que viene a divertirse a Madrid, a hacer compras, que tiene un perfil de gasto con efectos multiplicadores determinados, que generan, por ejemplo, un empleo diferente. Si tenemos en cuenta el nivel de desarrollo español nosotros debemos de incentivar la tercera derivada y ver cómo optimizar, en la medida de lo posible, estrategias de gestión del destino y de nuestra demanda para que generen un mayor efecto multiplicador en las sociedades locales. Es un poco técnico el discurso pero, lo qué queremos decir con esto, es que no vale sólo contar cabezas, hay que contar el gasto porque el mismo euro puede tener efectos multiplicadores distintos dependiendo de los perfiles en los que incurre ese gasto.
– Lo que hay que poner en evidencia es que en muchos casos estamos usufructuando condiciones ajenas o que no favorecen a nuestros competidores y de las que estamos sacando partido. Hay que ser conscientes, de la situación en estos momentos, y hacer los deberes mientras tenemos esa renta-país que nos ayuda para cambiar el modelo, ir evolucionando y prepararnos para un consumidor más exigente, que busca más calidad, más nivel, tenemos que aprender a vender un poco más caro.
– Va a ser un ejercicio parecido al de 2005 con buenas perspectivas de afluencia de turistas y con unos niveles de rentabilidad empresarial similares a los del año pasado. España va a seguir usufructuando de manera estructural una condición país-seguridad-país que está muy por encima de muchos de sus competidores. A finales de diciembre anticipamos ya un posible desvío de turistas por las circunstancias de la gripe aviar en Turquía y la difícil situación en oriente medio. España se ve así favorecida por unas causas exógenas que hacen que seamos percibidos como un lugar seguro.
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